jueves, 9 de agosto de 2007

Que no lo entiendo

Que, de verdad que no lo puedo entender...

Que no me cabe en la cabeza que alguien pueda hacer daño a una niña de 18 meses, por muy enfadado que se esté.

Que tengo una hija de casi ésa edad y tengo que contener mi instinto de correr hacia ella cada vez que se da un topetazo para no mimarla demasiado y no protegerla en exceso, convirtiéndola así en alguien demasiado dependiente.

Que es a eso a lo que te empuja el instinto, no a hacer daño a tu propia prole.

Que ni siquiera las ratas, más agresivas que el ser humano, son capaces de herir a sus crías. Ellas que entienden la agresividad como una forma de relación. Que sus encuentros y reconocimientos de jerarquía dan lugar a empujones como si se tratase de un concierto heavy; y que acaban haciendo que sus colas se enreden en nudos imposibles de desatar, muriendo de pura violencia contenida, de agobio y de frustración –lo que se ha dado en llamar “rey de ratas”- son capaces de dañar a sus retoños ni siquiera por omisión.

Que otros animales con fama de muy agresivos, como por ejemplo los diablos de Tasmania, son capaces de morir de rabia, golpeándose contra cualquier cosa antes de infligir perjuicio a sus cachorros.

Que me dan ganas de coger el mango de mi hacha y liarme a hostias con tanto hijo de puta que hay suelto por el mundo (con todo mi respeto a las prostitutas y a sus hijos, que no tienen la culpa de que en mi idioma no se conciba mayor insulto).

Que, por tanto, ¡¡¡¡ME CAGO EN LA PUTA MADRE QUE LE PARIÓ A ÉSE ENGENDRO, A SU FAMILIA Y A TODA SU RAZA!!!!

Que el suicidio no es suficiente castigo por el delito cometido.

Que tendría que haber sobrevivido para sufrir mucho y muchísimo tiempo, y aún así, no habría expiado su culpa.

Que espero que no tenga más hijos por ahí sueltos, porque los genes de ése individuo no deberían transmitirse, por el bien de la humanidad.

Que, por favor, si los tiene, alguien con autoridad condene a muerte a los engendros de ése cabrón, que su ADN debe perderse, no vaya a volver a pasar en el futuro.

Que sé que me estoy pasando, pero tengo un cabreo que no se lo deseo ni a mi peor enemigo.

Que nunca he entendido cómo alguien puede abusar de su fuerza física con una mujer o un niño.

Que siempre he pensado que quien golpea a una mujer debería cortarse la mano con que cometió tamaña villanía.

Que me los dejen a mí, por favor. Sólo pido una habitación a oscuras y la posibilidad de que midan sus fuerzas contra mi rabia, a ver si así demuestran los hombres que son...

Que no puedo escribir más porque tengo las gafas empañadas de lágrimas de rabia y de ganas de dar un mordisco en la yugular al mundo entero.

Aunque sé que eso no arreglará la injusticia cometida... pero al menos igualaré el tanteo: LO PROMETO.

P.D. Por favor, si hay alguien que tenga posibilidad de llevar a cabo mi petición, que los vaya ordenando por tamaños: los más grandes primero. Y un orinal para los que esperen...

6 comentarios:

wen- dijo...

Pues entré para decirte una cosita desde el blog de vete tu a saber quién, pero me he dado cuenta después de leer tu post de que no es el mejor día. Así que te lo comento en otro momento, que cuando uno está mosqueado y le dicen una gracia estúpida y simplona se pone de peor ostia si cabe.
En cuanto a tu post, en fin,no puedo decir nada. Leí el titular ayer en el periódico y no me he animado a leer la noticia entera ( ni falta que hace)
Espero que encuentres hoy cosas que te hagan sonreir y quitarte el enfado y la indignación de encima, porque tampoco sirve para mucho prolongarla, y cuanta menos mala leche haya en el mundo mejor para todos.
Un saludo :)

Mormo dijo...

Tranquila, nada me puede poner de más mala hostia ahora. Aun me dura el cabreo, pero eso no significa que no sepa entender que pretendías animarme. Gracias.

Kt. dijo...

A ti te entiendo, a este no.. No puedo, si igual se iba a matar para que condenó a su hija que tal vez ni se salve... La nena es la única víctima en todo esto. más nadie.

Esto me afecta por los mismo motivos que a tí. Tengo una hija a la que adoro.

Besos

Anónimo dijo...

Yo no tengo hijos aún, pero siento un profundo amor por los niños, y un irrefrenable odio por quienes se atreven a dañarlos.

Así que comparto tu rabia!

DémoNan dijo...

Yo, puedo odiar al asesino, pero... hacer extensible el odio a toda su familia ¿por qué? Creéme que hay familias que no tienen la culpa de lo que hacen sus hijos, primos, o hermanos... entiendo tu cabreo, pero me parece extrema tu reacción.

Es mi opinión, espero que no la tomes también conmigo y toda mi familia :-) Besines.

Mormo dijo...

Tranquila DemoNan. Ya se me pasó. Y no, no suelo tomarla con los familiares de nadie, ni hago extensivo mi odio más que al sujeto en cuestión(Y menos contigo o cualquier animal razonablemente racional). Se trataba más bien de una ofuscación transitoria... aunque tenía su lógica, efectivamente fue una reacción demasiado extrema.