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sábado, 19 de enero de 2008

EL FIN DE UN HOMBRE, EL PRINCIPIO DE UNA LEYENDA.


Este dibujo, de Sansón en el Norte de Castilla, resume como pocas imágenes el sentimiento de cualquier aficionado al deporte, en cualquiera de sus disciplinas, ante la noticia que se producía ayer mismo: Robert James Fischer, más conocido como Bobby Fischer, ha muerto en Reykjavík, Islandia... a la asombrosa edad de 64 años... justo el número de casillas del tablero de ajedrez.

Yo que no creo en las casualidades, sino en las causalidades, pienso que un hombre que comenzó a jugar al ajedrez a los 8 años (aunque cuentan que aprendió a jugar con seis años con las instrucciones de la caja del juego), ha ido consumiendo las casillas que han conformado su vida y la pasión a la que la dedicó su portentoso cerebro, su fuerza vital y, en los últimos años, su razón.

Un dato más para alimentar su leyenda...


lunes, 7 de enero de 2008

YA CASI HE VUELTO

Tras el descanso vacacional, merecido tanto por mi esposa (a la que, por cierto, han despedido hace poco) como por mi mismo; hago intención de volver en breve a estos pagos, si la suerte y la economía me lo permiten. O sea, que me queda un poco para volver a torturar a los lectores de este blog asíduamente... aunque me temo que no será tan a menudo como lo hacía antes de este periodo de reposo, ya que mañana mismo comienzo de nuevo a trabajar (espero que en esta ocasión por una buena temporada, si la espalda me lo permite).

Para poder contaros todas las cosas nuevas que han ocurrido durante mi ausencia de estas líneas, tengo que hacer un poco de historia... bueno, más bien de prehistoria, al menos tecnológicamente hablando.

Mi primer ordenador, un Amtrad, llegó de la mano de mi tío Pepe, que al retirarlo del servicio activo, pensó que podría ser un buen principio para que su ahijada, mi hermana, se introdujera poco a poco en las nuevas tecnologías. Como casi siempre ocurre, aquella pequeña maravilla tecnológica causó furor en mi casa apenas los quince primeros días... nadie sabía cómo manejar aquel engendro excepto para cargar los dos juegos en cinta (sí, sí, en las cassettes antiguas) que habíamos heredado de aquel familiar con toda la buena intención del mundo. Así que una vez que los pequeños de la casa se hartaron de esperar a que los juegos se cargaran durante largos minutos, pude meter mano en aquel mundo desconocido para mí del lenguaje de programación basic... Por supuesto, me di el batacazo padre, pues no tenía a nadie que me enseñara y los recursos económicos para aprender aquel abracadabra no estaban a mi alcance.

Años después, alrededor del 1992 y después de haber estado trabajando como vendedor en algunas empresas del ramo de la informática, me decidí a comprar mi primer ordenador, aprovechando que la última empresa en la que había estado renovaba su parque tecnológico. Así que mi primer PC fue un pentium a 133 Mhz, que para la época ya estaba algo desfasado, pues comenzaba a carrera de los megaherzios entre Intel y AMD. No obstante, aprendí una máxima que sigo repitiendo casi a diario y que me enseñó un gurú de la informática en aquellos tiempos: Sostenía aquél amigo que aprender a manejar un ordenador era muy fácil, pues se trataba de máquinas tontas que sólo sabían decir sí o no, pero muy deprisa... y yo me consideraba lo suficientemente capacitado para engañarla, así que me embarque en un viaje de conocimiento del que aún no me he apeado.

Aquél primer ordenador dio todo lo que pudo de sí mismo en el pulso intelectual al que le sometí... y cascó, claro... en manos de un novato sin miedo a romper nada, un ordenador dura lo que puede, pero nuestros cráneos, diseñados por la naturaleza para conservar la integridad de nuestras neuronas, son más duros con diferencia.

Al poco tiempo, con unos pocos conocimientos adquiridos de lo que se podía hacer con aquellas máquinas maravillosas, y habiendo probado las mieles de la comunicación a través de Internet, decidí invertir en un buen ordenador que me permitiera seguir avanzando y aprendiendo nuevas técnicas. Mi primer ordenador nuevo, a estrenar, fue un K-6 de AMD que prometía mucho más rendimiento y fiabilidad que los microprocesadores de Intel. O al menos eso me contaron aquellos a los que pedí consejo en aquella época. Como mis conocimientos de las nuevas tecnologías se incrementaban exponencialmente, pagué mis frustraciones con aquél pobre bicho... Cuando el famoso Güindos 95 me mostraba sus impepinables pantallas azules poco antes de pararse en seco, yo amenazaba e insultaba al "chino" que vivía dentro de mi ordenador con soltarle un martillazo a desgarrapellejo para que espabilara... hasta que en un acceso de ira y mala leche, un buen día, le solté una patada que dobló completamente la carcasa de mi torre, fracturando y dividiendo por la mitad la placa base sobre la que se sustentaba todo el tinglado...

Curiosamente, aquél patadón tuvo efectos colaterales completamente inesperados y poco comunes: nunca más, repito, nunca más, se volvió a colgar. No sé si por miedo a otra agresión o porque alguna de las conexiones internas de aquellos circuitos, que estaban burlándose de mí, falleció en el impacto. Tuve aquel ordenador escacharrado en funcionamiento cerca de tres años sin una sola avería nueva. Hasta que a finales de los noventa, decidí cambiarlo de nuevo.

Esta vez, con algo más de conocimiento propio, elegí uno a uno los componentes de mi nueva maravilla: un K-7 con placa Gigabyte GA-7DXR recién salida al mercado (tanto que tuve que pedirla por Internet a la fábrica, ya que aún no había llegado a España) con soporte para 8 discos duros de 8 gigas... La rehostia para aquella época... teniendo en cuenta que lo normal eran discos de 4 gigas o así; el pepino que me compre a cachos era lo más de lo más en aquellos tiempos.

Y ése ha sido mi compañero hasta la semana pasada. Después de ayudarme a migrar de güindos a linux, de conocer como nadie mis secretos, mis escritos, mis ligues cibernéticos, mis amistades hechas a través de la red y de convivir con algunos portátiles muchos más avanzados que él mismo; después de verse relegado a morir poco a poco en el abandono de la casa de mis padres cuando decidí casarme; después de verse resucitado y funcionando a pleno rendimiento gracias al software libre. Después de todas ésas vicisitudes; el otro día, antes de volver a conectarme tras las vacaciones, decidí hacerle una limpieza general y adecentarlo un poquito, que tenía los ventiladores con más mierda que el rabo de una vaca. Desmonté todos sus componentes. Limpié con esmero los disipadores, descarté los ventiladores viejos y los sustituí por otros nuevos. Compré nuevas pastillas de memoria (a precio de oro, por cierto, que las memorias viejas están muchísimo más caras que las nuevas y son más difíciles de encontrar que el preciado metal). Y cuando lo estaba montando de nuevo, el fatídico crack de un condensador de la fuente de alimentación me hizo sospechar que le había dado un infarto al procesador.

Efectivamente, cuando terminé de montarlo, aquello no arrancaba ni a tiros. Lo llevé a reparar y me dijeron que la placa base estaba quemada...

Os juro que se me partió el corazón. Es como si me hubiera muerto el perro... Sentí una rabia comparable a la defunción de alguien querido. Después de todo, he compartido con ésa máquina, o a través de ella, tantas cosas durante tantos años... que me hubiera gustado jubilarla como se merecía, en funcionamiento, renovada y retirada del servicio en plenitud de facultades; y no así... fallecida en acto de servicio por culpa de mi propia ineptitud.

El caso es que estoy de ocupa en el portátil viejo (que por cierto, estaba también "kaput" y he tenido que resucitar) hasta mañana, por lo menos, en que me acercaré a una tienda a desembolsar 250 euracos para montarme un nuevo ordenador que ocupe el lugar del caído en acto de servicio.

Espero que el nuevo no me de muchos problemas y pueda aguantar el servicio intensivo al que estaba sometido su antecesor...


miércoles, 28 de noviembre de 2007

Las desgracias nunca vienen solas

La mayoría de aquellos de vosotros que ronden la treintena de años, es decir, aquellos cuyas madres entran a formar parte de mi generación, aunque me saquen unos cuantos años, seguramente sabrán a que me refiero cuando hablo de canturrear por la casa. En la mía es casi una tradición. Lo hacía mi abuela materna y, por lo que yo sé, mi madre lo sigue haciendo cuando trastea en la cocina o hace las camas a diario. Yo mismo, desde que me ocupo de las labores domésticas, me he dado cuenta que tarareo las mismas canciones que durante años he oído cantar a mi madre y a mi abuela. Incluso mi hija, que es un bebé, por imitación, cuando juega con los muñecos o con los "miuuus" y les ordena "amimir" o "apapar" (traducción simultánea: "gatos" "a dormir" "a tapar") se le nota la querencia a las tablas, como a los buenos toros bravos y suelta unos breves pero claros "nananá" que repuntan ya la continuidad de ésa tradición.

Y como digo, siempre son las mismas canciones. El otro día, mientras íbamos en coche al cumpleaños de una amiga, mi esposa comenzó a tararear una de esas canciones: "Tatuaje". Y se sorprendió cuando la corregí uno de los versos y me arranqué a cantar toda la letra de memoria. Ni siquiera yo mismo me dí cuenta que la sabía entera, de "pe a pa", hasta que ella me lo hizo notar. Supongo que la aprendí a fuerza de escuchársela a las mujeres de mi familia mientras se inclinaban a estirar las sábanas de mi cama; mientras yo, ignorante de la influencia que estaba recibiendo, me vestía en la misma habitación o buscaba como un desesperado mis zapatos, que siempre han tenido tendencias fugitivas.

Como hace mucho que no pongo música en este blog, y es una buena práctica que no debería haber perdido, hoy he decidido matar dos o tres pájaros de un tiro: Primero demostrarle a mi mujer que si estas canciones han pasado a la memoria colectiva es por culpa de voces excepcionales. Segundo reivindicar un género, la copla, que por culpa de las modernas cantantes, ocupadas más en ganar dinero apareciendo en los programas y revistas del corazón que de cantar (disimulando así sus más que evidentes carencias artísticas), ha sido continuamente denostado por aquellos que no conocen más que las imitaciones que se han hecho de los grandes de este género en los últimos 25 años.

Y tercero: como homenaje a mi madre, que lleva ya dos semanas ingresada en el hospital y que anteayer fue intervenida quirúrgicamente de una colecisteptomía (extirpación de la vesícula biliar), y la pobre lleva sin comer los catorce días de internamiento. A ella y a mi padre (que sale de guatemala para caer en guatepeor); que después de haber perdido a su propia madre el día nueve de este mes, ha visto como su esposa, sin apenas solución de continuidad era ingresada de urgencia en el hospital. El pobre hombre anda como loco buscando al puto tuerto para sacarle el ojo que le queda de una hostia... Y yo que el pobre tuerto me escondería, que las tortas de mi padre hicieron pupa al propio Carrasco cuando boxeaba... El que avisa no es traidor.

Para esta hazaña cinegética (la de matar tres pájaros de un tiro, se entiende) no tengo más remedio que acudir a la más alta cumbre de la copla: Doña Concepción Piquer López; no vaya a ser que me quede corto y luego alguien me diga: "pues no es para tanto". Así que es mejor pasarse un poco de largo y mostrar lo que el talento innato y el oficio de muchos, muchos años pueden hacer con una voz. Dicen que la propia Concha contaba que, con apenas ocho años se presentó en un teatro de Valencia preguntando por el encargado y le dijo: "Vengo a cantar". Por supuesto, el pobre hombre no entendió a aquella chiquilla, y la devolvió a su casa (aunque por poco tiempo, ya que debutó en otro teatro de Valencia apenas tres años después). Lo que aquél empresario no entendió fue la declaración de principios que realizó aquel retaco: no es que fuese su intención cantar en aquél teatro ése día. Es que ella vino a este mundo a cantar. A dejar un legado que nadie ha sido capaz de eclipsar desde entonces, por muchas imitaciones que ha tenido que soportar desde aquel año de 1917.

Quiero que os hagáis una imagen mental de la situación: Concha era hija de un albañil y de una costurera, no tenía formación artística de ninguna clase y, a pesar de ser la quinta hija del matrimonio, en realidad era su primogénita, ya que sus cuatro hermanos mayores habían muerto antes de alcanzar la juventud. Tan clara tenía su vocación, que no permitió que las primeras negativas recibidas, ni la oposición de sus padres, se interpusieran en su camino a la fama. Seguramente habréis oído esta historia muchas veces. Normal: desde su aparición en el mundo del espectáculo muchas han sido las imitadoras que han intentado copiar su estilo, e incluso su biografía para destacar. El problema es que en este caso la historia es la auténtica, no una copia, sino el original... Fuerte ¿eh?.

Para quienes deseen conocer su biografía, está el enlace de su nombre. Lo que no muchos conocen es que, en una época en que no existían las promociones discográficas tal y como hoy las conocemos; en que no todos los teatros disponían de micrófonos operativos; esta mujer fundó una compañía de teatro y recorrió el mundo para que todos pudieran escuchar sus canciones. Y logró, si no una cifra record en venta de discos (que sí lo hizo, incluso años después de su muerte: en Diciembre del 2006 aún ocupaba el número 48 de la lista de ventas en España con su disco 100 años), sí convertirse en la artista más popular de su tiempo con diferencia. Y además abrió la puerta del espectáculo a otros grandes de la canción como Manolo Caracol o Juanito Valderrama.

Bien es cierto que su afiliación política al régimen de Franco pudo ayudar a promocionar sus canciones, pero lo que no se puede negar en modo alguno es que su éxito se lo ganó totalmente a pulso, por oficio, por poderío vocal y por esfuerzo personal, que la llevó a recorrer prácticamente TODOS los teatros españoles de la época y no pocos de los de los países hispanohablantes. Quién no haya oído hablar del baúl de la Piquer como paradigma del viajero es que no ha salido de la puerta de su casa.

Su profesionalidad quedó aún más patente en el año 1957 cuando, tras una gala, se da cuenta que su voz no era la que el público merecía (os juro que yo he oído alguna grabación de aquella época y no he sido capaz de encontrar ni un sólo defecto a su voz), y emite un comunicado anunciando su retirada irrevocable de los escenarios. Ole sus cojones... en lo más alto, como Dios manda...

Seguro que las canciones que os pongo aquí las habéis escuchado muchas veces en distintas versiones. Os invito a destriparlas, con sus fallos de sonido y con sus carencias sonoras, para disfrutar de sus letras (casi todas del Trío de Oro: Quintero, León y Quiroga), de sus magistrales interpretaciones y del sentimiento que desprenden. Todo eso han convertido en leyenda a esta señora. Disfrutad. Y preparaos... a quien no se le ponga la piel de gallina que me lo diga.

Primer vídeo: No hagáis caso del careto del muchacho que hace playblack. Cerrad los ojos y escuchad:



Segundo vídeo: Una canción especial. Os pongo también la versión que hizo Joaquín Sabina, para comparar las voces (la de Olga Román que es probablemente una de las mejores del panorama actual)






Última actualización a las 21:44 h: A pesar de que he estado buscando y rebuscando por la red las canciones Ojos Verdes y Tatuaje interpretados por doña Concha, no he sido capaz de encontrarlas de ninguna de las maneras. Y aunque me he encontrado muy buenas interpretaciones de las dos, en diferentes voces (algunas de ellas tan buenas o mejores como el caso de Miguel de Molina) incluso de su época, voy a poner otra canción muy distinta en una voz harto parecida a la de doña Concha y a la que imagino que algún día puede alcanzar: la de Pasión Vega en una canción homenaje a Camarón de la Isla, compuesta por Joaquín Sabina. Así que desde Valencia a Málaga, pasando por Madrid-Jaén y Cádiz... Si es que en este país hay de todo en todas partes. Como en botica.

domingo, 30 de septiembre de 2007

Escribir despacio

Hoy pensaba escribir sobre el egoísmo, sobre cuando se origina, sobre sus consecuencias y alguna cosa más... El observar a mi hija de 19 meses, que acaba de tener consciencia de la propiedad, y sin embargo, no conoce el egoísmo me producía un placer difícil de describir, tras dos largas semanas sin poder verla y sin disfrutar de sus proezas infantiles. Hasta tenía preparado un vídeo de una canción de Serrat que me venía al pelo para la ocasión.

Pero la desventaja de escribir despacio es que, a veces, los sucesos te desbordan y es necesario cambiar la orientación de un comentario para reseñar la actualidad más triste.

Y es que ayer murió una personalidad histórica muy importante para aquellos que sabemos que en el pasado está la clave para no cometer los mismos errores una y otra vez: Joan Sans Sicart.

Para quién no lo conozca, Joan Sans era un anarquista, uno de esos que se dicen libertarios, un republicano catalán e independentista. Sirvió en la guerra, como otros muchos maestros de escuela, en la 120 Brigada de la 26 División; la que se llamó Columna Durruti. Y vivía exiliado en Toulouse. Para los que hemos tenido el honor de leerle, era uno de los más grandes historiadores y novelistas de este siglo; pues gracias a él y a sus escritos hemos podido conocer de primera mano esa Historia que no cuentan los ganadores de los conflictos. La Historia de los perdedores, de los que sobreviven pese a la derrota, de los que vencen pese a las circunstancias históricas que les hacen perder las guerras.

No se puede decir que yo sea un anarquista. Ni siquiera me considero nada parecido. Ni cercano en pensamiento a ideas tan revolucionarias. Sí soy un pensador de izquierdas: pensador con minúsculas, pues la mayor parte de mis ideas políticas y sociales no son propias, sino una amalgama de pensamientos ajenos digeridos y procesados de una forma muy "sui generis" que acaban por tener multitud de contradicciones y lineas generales opuestas. Y sin embargo, la pérdida de inteligencias superiores, de personas y personajes como la que hoy lamento, me entristecen profundamente. Porque cualquier pérdida histórica es, en sí misma, la pérdida de parte de nuestra esencia; y repercute en nuestro avance hacia un futuro mejor y más claro.

Hace poco, Bito, otro bloguero hacía un comentario en su espacio sobre los sucesos acaecidos en Cataluña y la utilización política que se estaba haciendo de la quema de fotos del rey. No quisiera hacer un chiste morboso de esto, pero seguramente a Joan Sans, desde su exilio, le daría un vuelco el corazón de pensar en ello. Desde su figura pública de anarquista quizá se alegrase de estos sucesos, pero desde su figura privada, la que se vislumbra en sus novelas, lloraría por ver cómo sus nietos ideológicos comenten los mismos errores una y otra vez por no entender, por no aprender de su propia historia personal. Y eso que avisó en su última conferencia hace apenas un mes, el 30 de Agosto.

Esto me hace reflexionar lo siguiente: Da igual cuanto me esfuerce en enseñar a mi hija. Ella ha de cometer sus propios errores, sí; pero me gustaría que algunos de los que yo he cometido pudiera superarlos sin tener que sufrir sus consecuencias como yo las he sufrido. Que pasara por encima de ellos sabiendo cuales van a ser sus opciones y las circunstancias en las que se basan dichos fallos. Quizá así su camino sea un poco menos bacheado y su carrera vital un poco más rápida y agradable.

Requiescam In Pace, por fin, amigo lejano.



Dejo el vídeo que tenía preparado, aunque no tenga nada que ver con el post (es precioso).


jueves, 16 de agosto de 2007

Padre e hijo

Después de haber publicado el post anterior, me he encontrado estas dos interpretaciones magistrales. Tratando de establecer las diferencias entre ambas voces junto a mi mujer, he tenido la santa paciencia de poner ambas versiones simultáneamente para observar las diferencias. Si Flórez no es la reencarnación de Kraus, al menos debería ser su hijo, tan semejantes son incluso sus timbres de voz, salvando las naturales diferencias entre vibratos, claro. Ponedlas a la vez y dejad que se os ponga la piel de gallina:




sábado, 4 de agosto de 2007

Dará que pensar





¿Que me han dado un premio?... ¡Y por hacer pensar, encima! Joer, no me lo puedo "decreer". Mira que el premio podía haber sido por ser guapo, listo, alto y con los ojos azules... pero por hacer pensar... jajajjajaja... que cachonda eres Rachel... Espero que tu chico no se ofenda, pero estoy empezando a quererte. Lástima que te vayas de vacaciones justo cuando yo vuelvo de hacer de misionero.
Vale, acepto el reto y procuraré hacer los honores correspondientes. El premio ése de hacer pensar se lo voy a dar...........

-A la
Interrogación: Porque piensa mucho más y mucho más rápido que yo, lo que me causa sincera admiración.

-A
Kt: Porque aunque no estamos de acuerdo en muchas cosas, me fascina su sencilla (aunque algo pesimista) forma de ver la vida.

-A mi amiga Paula, que recientemente ha abandonado la actividad en su blog para dedicarla a sus amores, pero que me alegraba cada fin de semana con sus conocimientos de lírica y sus trucos de magia.

-A
Almudena enamorada, porque sí... me gusta su blog.

-A mi hija
Sofía, por que me hace pensar en las cosas que quiero decirla antes de que se enfrente ella sola a la vida, y egoístamente, porque si es cierto que esto sirve para que la gente visite el blog, quiero que todos vean el orgullo de padre que me invade cuando miro a mi niña.

Hay otros muchos blog, como el de Belén, que no he nominado, pero que me encantan y me hacen pensar. No los cito porque ellos ya tienen la enseña de este premio y no es cuestión de repetirse. Pero que conste que los hay...

Hala, ya he cumplido... Ahora voy a agradecer a una visitante que he tenido recientemente el que me haya recordado que el pasado día 3 de Agosto fue el cumpleaños del mejor cantante que he conocido en mi vida: Nino Bravo. Felicidades maestro... que los mediocres se avergüencen de versionarte y que los que tantos discos venden alucinen con tu legado y tu voz.


domingo, 22 de julio de 2007

El sentido del humor

Recientemente mis admirados Les Luthiers han recibido un galardón importante: la Encomienda de Número de la Orden de Isabel la Católica. Probablemente el mayor premio que se puede dar a un extranjero. Aunque llamar extranjeros a estos hermanos argentinos es, ya en sí, un antipremio bastante considerable. Pero supongo que nos perdonarán y seguro que harán un chiste aprovechando la circunstancia. Enhorabuena por el premio.

Y es que el humor es probablemente, usando el tópico más manido, el idioma más universal que existe. Todo el mundo sabe lo que significa la risa. Una sonrisa se puede interpretar de varias maneras. Pero la carcajada limpia, espontánea, no tiene más sentido que el de liberar energía positiva y manifestar una alegría consciente y sin segundas intenciones. Es por ello que suelo decir que el humor es a la inteligencia lo que la humedad al agua. No se puede ser inteligente sin sentido del humor. Por tanto, no se puede disfrutar de la vida sin él. Seguro que todos conocemos a algunas personas con un nivel cultural sobresaliente, cuyo uso de la palabra y de sus artificios les convierte en afilados comentaristas, brillantes oradores e ironistas despiadados. No obstante, todo ése artificio no tiene aplicación sobre su propio mundo, ya que carecen del sentido del humor necesario para alegrar sus propias vidas. Y ahora, que dedico parte de mi tiempo a explorar los blogs de los que son más cultos que yo y saben expresar lo que les rodea con más belleza que uno mismo, soy más consciente que su poesía es triste, apagada, enferma y su prosa es ácida, deprimente y automarginante. De resultas, me parece a mí, que su vida debe ser triste y por tanto, la dedican a menospreciar y vilipendiar la de los demás...

Recuerdo claramente a mi abuelo decir que el mejor chistoso era el que sabía decir: "Que bonito día hace hoy" de tal manera que a los demás les hiciera gracia y fueran capaces de disfrutar del día más oscuro y lluvioso. Años más tarde, en una entrevista al gran Gila... perdón, esto merece unas mayúsculas: en una entrevista al GRAN GILA, el mayor humorista de todos los tiempos, mejor incluso que el gran Chaplin, decía algo muy parecido: "El secreto de hacer reír no es lo que cuentas, sino cómo lo cuentas, las pausas y la intención es lo que hace realmente gracia". Después, a lo largo de mi larga vida como espectador, he podido comprobarlo en más de una ocasión y he observado también que los grandes actores de nuestra época son aquellos capaces de hacerte reír. Porque si son capaces de provocar una emoción tan intensa cuando estás poco dispuesto y hacerte soltar una sonrisa, cuando se ponen a hacerte llorar o a meterte miedo, lo bordan. Como ejemplo baste citar a Alfredo Landa o a Robin Williams que después de hacernos reír durante años, se destaparon como actores de primera en papeles memorables. El de psicópata de éste último es el más logrado que yo he visto en toda mi vida.

Nada más. Os dejo disfrutando de 10 minutos de los chistes más escuchados del GRAN GILA, que no por saberlos de antemano hacen menos gracia. Y reíd... que la risa aumenta la inteligencia, os lo digo yo.


martes, 17 de julio de 2007

Felicidades Belén

Si soy capaz de dedicar un post a aquellas personas que admiro; a algunos famosos que me parecen estar un poco olvidados por no ser de rabiosa actualidad, cómo no voy a ser capaz de hacer lo mismo por una mujer que, sin conocerla, admiro igualmente por su inteligencia, su belleza y su forma de escribir. Supongo que habrás recibido hoy muchos regalos, pues somos muchos quieres cada día te leemos y admiramos. Esta es mi modestísima aportación. Un clásico de John Denver en la voz de Plácido Domingo:


You fill up my senses
Like a night in a forest
Like a mountain in springtime
Like a walk in the rain
Like a storm in the desert
Like a sleepy blue ocean
You fill up my senses
Come fill me again
Come let me love you
Let me give my life to you
Let me drown in your laughter
Let me die in your arms
Let lay down beside you
Let me always be with you
Come let me love you
Come love me again

Let me always be with you
Come let me love you
Come love me again

Tú llenas mis sentidos
como una noche en el bosque,
como las montañas en la primavera,
como un paseo en la lluvia,
como una tormenta en el desierto,
como un océano azul adormecido,
así llenas mis sentidos,
ven, lléname otra vez.
Ven y déjame amarte,
déjame darte mi vida,
deja que me ahogue en tu risa,
deja que muera en tus brazos,
deja que me tumbe junto a ti,
que siempre esté contigo,
ven y déjame amarte,
ven, ámame otra vez

Esta otra es por su letra, y por la admiración que siento por una de las grandes voces de la música hispana: me refiero a Pedro Vargas, por supuesto...




Y un recuerdo de la infancia, por si no te la han cantado hoy:



Y la última, que dados tus gustos musicales, seguro que te hace más ilusión. Besos, como dice la canción de
Freddie Mercury ... hasta el final...




lunes, 16 de julio de 2007

A un político

Hoy toca doble post:
Por primera vez, voy a dedicar un post a un político de altura. Concretamente a un ministro. Pero no os asustéis: además de político, es abogado, actor, un maravilloso músico y un cantautor extraordinario.

Aunque no es un cantante fuera de lo común, su voz tiene un timbre tan especial y tan reconocible, que no necesita presentación ninguna. En cambio, su obra como compositor sí debería ser publicitada, ya que muy pocos conocen la gran labor realizada por este panameño. Con su primer disco propio (el segundo en el que participaba) marcó un antes y un después del mundo de la salsa... y un hito en el mundo de la música. Todos hemos bailado alguno de sus temas, aunque no todos sepan que él es el autor. En mi modesta opinión es, junto a Willie Colón y Ray Barreto, el cúlmen de la música hispana en EEUU. Un tipo muy inteligente y polifacético; tanto que su nombre provoca un caos en la memoria de Google, con sólo 1.320.000 entradas...

Os dejo unas cuantas de las 15.032 versiones que he encontrado en internet de su canción más conocida y reconocible. No son las mejores, pero son las primeras que se puede encontrar en el buscador.

Así que, por favor, por primera vez, ruego a todo aquel que lea esto que se ponga en pie. No para rendir homenaje y felicitar el 59 cumpleaños de este genio, sino para bailar, que se os irán los pies sin querer.


Feliz cumpleaños, Dr. Rubén Blades Bellido de Luna... un saludo desde España para el ministro de Turismo de Panamá.


En directo... impresionante:





Con Willie Colón:





Un canto contra el racismo:






Dos versiones de estas canciones en la cálida voz de Manel Joseph de la Orquesta Platería. Un recuerdo muy especial al Gato Pérez y a Jaume Sisa, dos de sus fundadores:



martes, 26 de junio de 2007

SEÑOR DIOS Y JEFE NUESTRO...

Tengo muchas cosas que contar nuevas. Pero lo primero es lo primero: Abre aquí una nueva ventana.
Hoy todo el mundo habla de ello. Como veterano del curso 458 (E.T. 61702), quiero dedicar este post a los compañeros de la BRIPAC caidos en el Líbano. No quiero entrar en consideraciones políticas, porque la muerte no tiene colores ni afiliación. No quiero entrar en patrioterismos ni en orgullos trasnochados que puedan vincularse con ninguna tendencia ideológica. Porque la muerte no entiende de banderas, ni de himnos ni tiene patria, ni familia ni seres queridos que esperan volver a verte pronto. Porque lo hecho, hecho está y no se puede cambiar el curso del tiempo ni las decisiones tomadas.
Pero todo ello no me impide sentir. Y siento mucho, como en carne propia, la pérdida sufrida por las familias de los soldados muertos, sean de la nacionalidad que sean. En este caso más, ya que me siento identificado por mi pasado con ellos. Los soldados no pueden, ni deben, entrar en las polémicas que se suscitan sobre la conveniencia de las acciones que realizan. Por desgracia, en este mundo, aún son necesarios. Aunque me parecen males menores lo de las "misiones de paz", lo importante es que van donde les mandan a cumplir con la misión encomendada. Y punto.


ORACIÓN PARACAIDISTA



Señor Dios y jefe nuestro,

ante el puesto difícil
que elegimos voluntariamente
venimos a ti
porque queremos ser el mejor soldado de la patria;
porque tenemos sentido del riesgo,
cara a la muerte.
porque nos sacude el alma
ante un abismo abierto
con su grata incertidumbre.
Te pedimos señor,
luz para proyectarla
sobre el autentico valor de la vida
cuando se gane o se pierda en aras del deber.
Serenidad que sujete nuestros ánimos
ante el vértigo del instinto y del mundo.
Optimismo espiritual
para conseguir que sean nuestros
el valor,
amor al sacrificio,
dureza,
fortaleza,
generosidad
y autentico compañerismo.
Y esperanza en que tu, dios padre,
creador de todas las cosas
estés en el aire y en el suelo
para abrazarnos, curar la herida
o recoger nuestra alma.
Así sea.

VÍDEO DE MANIOBRAS



DE MI BANDERA



RECUERDO DEL ACUARTELAMIENTO


sábado, 5 de mayo de 2007

Spiderman 3 y Nino Bravo

De todos los adjetivos posibles "inmarcesible" quizá sea el que mejor se puede aplicar a esta voz. Maravillosa, inolvidable, profunda, etc, etc, etc... Luis Manuel Ferri Llopis, alias Nino Bravo, ha sido el responsable de mi amor por la música. La primera vez que lo vi, contaba sólo con 4 años en un programa de televisión llamado Pasaporte a Dublin. Cuentan mis tías que, aunque llevaba ya unas cuantas horas dormido en mi camita infantil, al escuchar su voz me armé de valor y bajé las peligrosas escaleras de la casa de mi abuela, a oscuras, hasta llegar al comedor para poder ver y escuchar a este cantante valenciano cuya voz, mezcla de Tom Jones, Englebert Humperdink y John Rowles, alteró mi profundo sueño y marcó el descubrimiento de la música en mi vida. Su clavecín vocal, mezclado con su bajo rockero, ha sido durante años el objetivo imitador en mi casa. Tanto mi hermano pequeño como yo mismo, hemos versionado miles de canciones de distintos cantantes tratando de imitar ése peculiar timbre de voz.
En cierta ocasión escuché a alguien que estuvo presente en las grabaciones de aquel programa, que lo más destacable de Nino no era su gran voz, sino su profesionalidad. "Era un Mozart de la canción" -dijo literalmente- "le bastaba echar un vistazo a la partitura, y ya tenía la canción ensayada". Con referencia a este vídeo, cuenta que, a pesar de que era preceptivo en el programa cantar en playback, cuando grabaron las imágenes, Nino comenzó a cantar la canción a capella y la gente comenzó a pararse a mirar a aquel loco con voz de ángel. Tuvieron que cortar en varias ocasiones la grabación porque la gente se interponía para felicitarle por tan portentoso instrumento, aunque Luis continuaba profesionalmente con la grabación.
Treinta y siete años después, nadie ha olvidado nada de este hombre, de esta voz, de esta corta carrera de apenas cuatro años y ninguna de sus sesenta y dos canciones. Maldita carretera, maldita mala suerte...




Hoy hubiera sido famoso mundialmente... y dónde no lo conociesen hasta ahora, se hubiera hecho famoso por la película Spiderman 3 en cuya banda sonora original va incluida la versión original de "La puerta del amor" de Gene Pitney, que claro... no tiene color...



Con la voz de Nino Bravo (por cierto, el vídeo clip es horroroso):