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miércoles, 28 de noviembre de 2007

Las desgracias nunca vienen solas

La mayoría de aquellos de vosotros que ronden la treintena de años, es decir, aquellos cuyas madres entran a formar parte de mi generación, aunque me saquen unos cuantos años, seguramente sabrán a que me refiero cuando hablo de canturrear por la casa. En la mía es casi una tradición. Lo hacía mi abuela materna y, por lo que yo sé, mi madre lo sigue haciendo cuando trastea en la cocina o hace las camas a diario. Yo mismo, desde que me ocupo de las labores domésticas, me he dado cuenta que tarareo las mismas canciones que durante años he oído cantar a mi madre y a mi abuela. Incluso mi hija, que es un bebé, por imitación, cuando juega con los muñecos o con los "miuuus" y les ordena "amimir" o "apapar" (traducción simultánea: "gatos" "a dormir" "a tapar") se le nota la querencia a las tablas, como a los buenos toros bravos y suelta unos breves pero claros "nananá" que repuntan ya la continuidad de ésa tradición.

Y como digo, siempre son las mismas canciones. El otro día, mientras íbamos en coche al cumpleaños de una amiga, mi esposa comenzó a tararear una de esas canciones: "Tatuaje". Y se sorprendió cuando la corregí uno de los versos y me arranqué a cantar toda la letra de memoria. Ni siquiera yo mismo me dí cuenta que la sabía entera, de "pe a pa", hasta que ella me lo hizo notar. Supongo que la aprendí a fuerza de escuchársela a las mujeres de mi familia mientras se inclinaban a estirar las sábanas de mi cama; mientras yo, ignorante de la influencia que estaba recibiendo, me vestía en la misma habitación o buscaba como un desesperado mis zapatos, que siempre han tenido tendencias fugitivas.

Como hace mucho que no pongo música en este blog, y es una buena práctica que no debería haber perdido, hoy he decidido matar dos o tres pájaros de un tiro: Primero demostrarle a mi mujer que si estas canciones han pasado a la memoria colectiva es por culpa de voces excepcionales. Segundo reivindicar un género, la copla, que por culpa de las modernas cantantes, ocupadas más en ganar dinero apareciendo en los programas y revistas del corazón que de cantar (disimulando así sus más que evidentes carencias artísticas), ha sido continuamente denostado por aquellos que no conocen más que las imitaciones que se han hecho de los grandes de este género en los últimos 25 años.

Y tercero: como homenaje a mi madre, que lleva ya dos semanas ingresada en el hospital y que anteayer fue intervenida quirúrgicamente de una colecisteptomía (extirpación de la vesícula biliar), y la pobre lleva sin comer los catorce días de internamiento. A ella y a mi padre (que sale de guatemala para caer en guatepeor); que después de haber perdido a su propia madre el día nueve de este mes, ha visto como su esposa, sin apenas solución de continuidad era ingresada de urgencia en el hospital. El pobre hombre anda como loco buscando al puto tuerto para sacarle el ojo que le queda de una hostia... Y yo que el pobre tuerto me escondería, que las tortas de mi padre hicieron pupa al propio Carrasco cuando boxeaba... El que avisa no es traidor.

Para esta hazaña cinegética (la de matar tres pájaros de un tiro, se entiende) no tengo más remedio que acudir a la más alta cumbre de la copla: Doña Concepción Piquer López; no vaya a ser que me quede corto y luego alguien me diga: "pues no es para tanto". Así que es mejor pasarse un poco de largo y mostrar lo que el talento innato y el oficio de muchos, muchos años pueden hacer con una voz. Dicen que la propia Concha contaba que, con apenas ocho años se presentó en un teatro de Valencia preguntando por el encargado y le dijo: "Vengo a cantar". Por supuesto, el pobre hombre no entendió a aquella chiquilla, y la devolvió a su casa (aunque por poco tiempo, ya que debutó en otro teatro de Valencia apenas tres años después). Lo que aquél empresario no entendió fue la declaración de principios que realizó aquel retaco: no es que fuese su intención cantar en aquél teatro ése día. Es que ella vino a este mundo a cantar. A dejar un legado que nadie ha sido capaz de eclipsar desde entonces, por muchas imitaciones que ha tenido que soportar desde aquel año de 1917.

Quiero que os hagáis una imagen mental de la situación: Concha era hija de un albañil y de una costurera, no tenía formación artística de ninguna clase y, a pesar de ser la quinta hija del matrimonio, en realidad era su primogénita, ya que sus cuatro hermanos mayores habían muerto antes de alcanzar la juventud. Tan clara tenía su vocación, que no permitió que las primeras negativas recibidas, ni la oposición de sus padres, se interpusieran en su camino a la fama. Seguramente habréis oído esta historia muchas veces. Normal: desde su aparición en el mundo del espectáculo muchas han sido las imitadoras que han intentado copiar su estilo, e incluso su biografía para destacar. El problema es que en este caso la historia es la auténtica, no una copia, sino el original... Fuerte ¿eh?.

Para quienes deseen conocer su biografía, está el enlace de su nombre. Lo que no muchos conocen es que, en una época en que no existían las promociones discográficas tal y como hoy las conocemos; en que no todos los teatros disponían de micrófonos operativos; esta mujer fundó una compañía de teatro y recorrió el mundo para que todos pudieran escuchar sus canciones. Y logró, si no una cifra record en venta de discos (que sí lo hizo, incluso años después de su muerte: en Diciembre del 2006 aún ocupaba el número 48 de la lista de ventas en España con su disco 100 años), sí convertirse en la artista más popular de su tiempo con diferencia. Y además abrió la puerta del espectáculo a otros grandes de la canción como Manolo Caracol o Juanito Valderrama.

Bien es cierto que su afiliación política al régimen de Franco pudo ayudar a promocionar sus canciones, pero lo que no se puede negar en modo alguno es que su éxito se lo ganó totalmente a pulso, por oficio, por poderío vocal y por esfuerzo personal, que la llevó a recorrer prácticamente TODOS los teatros españoles de la época y no pocos de los de los países hispanohablantes. Quién no haya oído hablar del baúl de la Piquer como paradigma del viajero es que no ha salido de la puerta de su casa.

Su profesionalidad quedó aún más patente en el año 1957 cuando, tras una gala, se da cuenta que su voz no era la que el público merecía (os juro que yo he oído alguna grabación de aquella época y no he sido capaz de encontrar ni un sólo defecto a su voz), y emite un comunicado anunciando su retirada irrevocable de los escenarios. Ole sus cojones... en lo más alto, como Dios manda...

Seguro que las canciones que os pongo aquí las habéis escuchado muchas veces en distintas versiones. Os invito a destriparlas, con sus fallos de sonido y con sus carencias sonoras, para disfrutar de sus letras (casi todas del Trío de Oro: Quintero, León y Quiroga), de sus magistrales interpretaciones y del sentimiento que desprenden. Todo eso han convertido en leyenda a esta señora. Disfrutad. Y preparaos... a quien no se le ponga la piel de gallina que me lo diga.

Primer vídeo: No hagáis caso del careto del muchacho que hace playblack. Cerrad los ojos y escuchad:



Segundo vídeo: Una canción especial. Os pongo también la versión que hizo Joaquín Sabina, para comparar las voces (la de Olga Román que es probablemente una de las mejores del panorama actual)






Última actualización a las 21:44 h: A pesar de que he estado buscando y rebuscando por la red las canciones Ojos Verdes y Tatuaje interpretados por doña Concha, no he sido capaz de encontrarlas de ninguna de las maneras. Y aunque me he encontrado muy buenas interpretaciones de las dos, en diferentes voces (algunas de ellas tan buenas o mejores como el caso de Miguel de Molina) incluso de su época, voy a poner otra canción muy distinta en una voz harto parecida a la de doña Concha y a la que imagino que algún día puede alcanzar: la de Pasión Vega en una canción homenaje a Camarón de la Isla, compuesta por Joaquín Sabina. Así que desde Valencia a Málaga, pasando por Madrid-Jaén y Cádiz... Si es que en este país hay de todo en todas partes. Como en botica.

lunes, 17 de septiembre de 2007

He vuelto...

Por fin... no veáis lo que he sufrido estos días sin conexión a internet... He tenido una avería en el dichoso ordenador y no conseguía conectarme de ninguna de las maneras. Menos mal que, al final, he aprovechado el tiempo para estar con mi mujer que cogió otra semanita de vacaciones y con la sardinilla, que cada día está más espabilada y hace que cada vez más necesite con urgencia un babero...

Bueno, una vez encontradas las averías (no creáis que no soy chulo, yo las tengo de dos en dos) en la memoria del bicho y en el antiguo disco duro, ahora me queda la ardua tarea de reconfigurar todo el tinglado para dejarlo operativo al cien por cien; así que tardaré un par de días más en colocarme como es debido. Pero que conste que ya estoy de vuelta.


Un beso para ellas y un abrazo para ellos



sábado, 4 de agosto de 2007

Dará que pensar





¿Que me han dado un premio?... ¡Y por hacer pensar, encima! Joer, no me lo puedo "decreer". Mira que el premio podía haber sido por ser guapo, listo, alto y con los ojos azules... pero por hacer pensar... jajajjajaja... que cachonda eres Rachel... Espero que tu chico no se ofenda, pero estoy empezando a quererte. Lástima que te vayas de vacaciones justo cuando yo vuelvo de hacer de misionero.
Vale, acepto el reto y procuraré hacer los honores correspondientes. El premio ése de hacer pensar se lo voy a dar...........

-A la
Interrogación: Porque piensa mucho más y mucho más rápido que yo, lo que me causa sincera admiración.

-A
Kt: Porque aunque no estamos de acuerdo en muchas cosas, me fascina su sencilla (aunque algo pesimista) forma de ver la vida.

-A mi amiga Paula, que recientemente ha abandonado la actividad en su blog para dedicarla a sus amores, pero que me alegraba cada fin de semana con sus conocimientos de lírica y sus trucos de magia.

-A
Almudena enamorada, porque sí... me gusta su blog.

-A mi hija
Sofía, por que me hace pensar en las cosas que quiero decirla antes de que se enfrente ella sola a la vida, y egoístamente, porque si es cierto que esto sirve para que la gente visite el blog, quiero que todos vean el orgullo de padre que me invade cuando miro a mi niña.

Hay otros muchos blog, como el de Belén, que no he nominado, pero que me encantan y me hacen pensar. No los cito porque ellos ya tienen la enseña de este premio y no es cuestión de repetirse. Pero que conste que los hay...

Hala, ya he cumplido... Ahora voy a agradecer a una visitante que he tenido recientemente el que me haya recordado que el pasado día 3 de Agosto fue el cumpleaños del mejor cantante que he conocido en mi vida: Nino Bravo. Felicidades maestro... que los mediocres se avergüencen de versionarte y que los que tantos discos venden alucinen con tu legado y tu voz.


viernes, 27 de julio de 2007

Vuelve el hombre

Observo, no sin cierta preocupación que el post dedicado a DémoNan ha tenido un éxito rotundo entre las féminas. Y gracias a Rachel, con su inconformismo y a Belén, con el último post-queja-grito-denuncia, me he puesto a pensar que es lo que buscan las mujeres de los hombres.

Belén denuncia, como hace unos pocos meses manifestaba mi amiga M. que ya no hay hombres en este mundo. Que las mujeres están hartas de buscar y no encontrar personas de sexo masculino (sexo, no género, he aprendido del genial Pérez Reverte) junto a las que crecer y hacer el camino vital en compañía. He dado vueltas y más vueltas al tema, tratando de entender que nos falta a los hombres para superar los exigentes baremos que nos imponen las mujeres de hoy en día... Y muy a mi pesar, tengo que reconocer que ellas tienen razón, aún nos falta mucho para superar el listón.

Aunque, claro, esto no es más que una generalización; lo cierto es que el prototipo masculino de hace unas décadas está tan alejado de las necesidades femeninas actuales como un neandertal del hombre moderno. Las chicas ya no buscan un hombre honrado, trabajador, dispuesto a pasar la vida de sol a sol en una fábrica con tal de sacar adelante a su prole, forofo del fútbol y de las partidas de cartas de sábado por la tarde, capaz de coger un destornillador y darle al vuelta a la casa a cambio de una mamadita; que se desayune con un carajillo y se vaya con su sobre, recién cobrado, de putas con los amigotes.

Este tipo murió allá por mediados de la década de los 70. Los hombres tardamos en darnos cuenta (de hecho, alguno aún no se ha enterado) de la defunción y, dispuestos como siempre a solucionar cualquier problema, incluso los que no estamos preparados para solventar, nos lanzamos a la metamorfosis tratando de incorporar a nuestro comportamiento virtudes femeninas que nos acercasen un poco más al ideal de nuestras mujeres. Y como siempre, comenzamos a frenar demasiado tarde. Cuando nos quisimos dar cuenta, ya nos habíamos pasado de frenada. Nació el hombre-niña: un individuo solitario, frágil, tan femenino y sentimental que no despertaba en ellas más que lástima y deseos de protección. Conozco alguna pareja que se formó en aquellos tiempos... y estoy tratando de recordar si alguna de ellas ha sobrevivido al hastío y la dependencia sobre la que, al final estaba sustentada la pareja.

“¡Chicos, vamos a meter la marcha atrás!” –Fue el grito de guerra de la década de los ochenta-. Nos habíamos pasado de la raya y tocaba recomponer nuestra imagen para volver a impregnarnos de masculinidad, si queríamos volver a atraer a las hembras de nuestra especie. Como la marcha atrás es menos rápida pero más potente que cualquiera de las otras, pausadamente iniciamos nuestra transformación hacia el hombre metrosexual, mucho más masculino pero que había tomado prestados por el camino algún defecto de carácter que taraba gravemente el resultado. El nuevo hombre era mucho más seductor, buen amante (en fins...), más preocupado por su aspecto y casi obsesionado por complacer a las féminas. Muchas no se dieron cuenta de los defectos hasta que, tras años de convivencia, descubrieron que además era un egoísta patológico, más preocupado por su propia existencia que por desempeñar su papel dentro de la pareja. Y llegamos al momento actual.

Lo hombres hemos perdido gran parte de nuestro encanto por el camino. Como les ocurre a las niñas con sus padres a medida que crecen, las mujeres se dieron cuenta que no somos tan perfectos y todopoderosos como ellas creían. Y nosotros seguimos sin darnos cuenta que es lo que buscan ellas por una sencilla razón: no escuchamos. Ninguno. Me incluyo en el grupo. Estamos tan ansiosos por ser perfectos, por solucionar cualquier problema, que en cuanto comenzamos a notar un cierto desencanto en nuestras compañeras, nos ponemos manos a la obra a solucionar el inconveniente sin darles la oportunidad de acabar el planteamiento... y así nos luce el pelo... Señores, no traten de solucionar lo que no tiene fácil arreglo. Sé que es difícil de entender, pero ellas ya han madurado suficiente socialmente como para solucionar sus problemas ellas solitas, así que nuestro cometido no es ése. En multitud de ocasiones (casi todas, para ser fiel a la verdad) basta con escucharlas y ponerlas una mano sobre el hombro, para hacerlas sentir que no están solas.

He consultado con mis amigas. He llamado por teléfono a mi mujer para preguntar (cuando me dan estas venas la pobre no sabe si llamar a los loqueros o dejarme por imposible). He hecho un esfuerzo de imaginación y empatía; y creo que lo que buscan ellas es mucho menos que lo que nosotros estamos dispuestos a ofrecer. A saber, cualidades que tiene que tener un hombre:

- Fuerte, pero que no le de miedo mostrar sus sentimientos. Esto no significa que haya que ser un blandengue, simplemente que salgamos de nuestro autismo sentimental y compartamos con ellas nuestros deseos, haciéndolas partícipes también de nuestras inseguridades y carencias. Eso sí, cuando haya que poner los huevos encima de la mesa, no hagamos gala de esas inseguridades.

- Que aprenda a escuchar... aunque es mejor en esta asignatura venir enseñado. Este es nuestro peor defecto. Si no conseguimos esto, lo demás no tiene sentido.

- Que no haya perdido su habilidad manual. Las mujeres odian, por lo general, tener que cambiar una simple bombilla. Y además, al ser más intuitivas que nosotros, comprenden que necesitamos sentirnos útiles para ellas. Si eres un “manitas” tendrás oportunidad además de demostrar cuanto te interesa el último cambio que ha pergeñado para el baño. Usa esta habilidad a tu favor.

- Inteligente. No hace falta que seas un genio de las matemáticas, pero por favor, lee un poco, aunque sea el periódico diario (NO EL AS O EL MARCA), para ser capaz de mantener una conversación mínimamente coherente con tu pareja sobre cualquier otro tema que no sea el sexo.

- Romántico. Ojo, no ñoño, sólo romántico. Sé un poco perceptivo, estate atento, que no cuesta tanto, a las necesidades afectivas de la mujer. Esta cualidad no nos viene de serie, pero no basta con parecerlo. Hay que hacer un esfuerzo de transformación para acostumbrarse a ello, pero una vez iniciado el camino, la satisfacción que produce, además de las recompensas que nos dan ellas, merecen la pena y harán más cómoda la metamorfosis.

- Colaborador. Si te gusta la cocina, tienes medio curso aprobado. Ellas también vienen cansadas del trabajo, sin embargo, antes de meterse en la cama deambulan por la casa en busca de labores sin terminar. Procura ayudar todo lo que puedas para hacer vuestra vida diaria más fácil para ambos. A mí me ha tocado aprender a planchar y fregar como le gusta a mi esposa... y no he muerto en el intento.

- Independiente pero poco. Vale que tú tienes tus amigos. Y ella los suyos... cada uno tiene que encontrar un espacio para estar a solas o con otras personas cercanas. Pero el resto del tiempo, más vale que estés deseando pasarlo con tu pareja. Acostúmbrate a ir de compras, aunque te aburra y te desespere. Planea de vez en cuando un paseo bajo la luz de la luna, disfrutando sólo de su compañía. Cuanto más tiempo paséis juntos, más se afianzará vuestra relación.

- Imaginativo. Sobre todo en el sexo. No dejes que la rutina se instale en vuestra cama. Los hombres hemos dado demasiada importancia al tema del sexo. Muchos viven preocupados del tamaño de su miembro. ¿El tamaño importa? Pues claro... pero no tanto como nosotros creemos. Las mujeres han crecido y saben servirse ellas solitas. Si cumples con todos los demás puntos anteriores, éste no será el más importante, créeme. Ya procurará ella enseñarte el cómo y el cuando.

He dejado a posta en el último puesto el tema del sexo. Primero para que Rachel no me llame la atención diciendo que hablo mucho sobre lo único... Jajajajaja... Y segundo porque es en esto en lo que realmente estamos más en desacuerdo hombres y mujeres. Nosotros le damos demasiada importancia, y ellas, a veces, demasiado poco.

Ya está... dejo abierta la puerta para las rectificaciones y complementos. Ruego asímismo participaciones que rematen y mejoren lo dicho anteriormente, a ver si así logramos un consenso entre hombres y mujeres que nos acerque un poco más y nos haga algo más felices, aunque sólo sea por proximidad.




domingo, 22 de julio de 2007

El sentido del humor

Recientemente mis admirados Les Luthiers han recibido un galardón importante: la Encomienda de Número de la Orden de Isabel la Católica. Probablemente el mayor premio que se puede dar a un extranjero. Aunque llamar extranjeros a estos hermanos argentinos es, ya en sí, un antipremio bastante considerable. Pero supongo que nos perdonarán y seguro que harán un chiste aprovechando la circunstancia. Enhorabuena por el premio.

Y es que el humor es probablemente, usando el tópico más manido, el idioma más universal que existe. Todo el mundo sabe lo que significa la risa. Una sonrisa se puede interpretar de varias maneras. Pero la carcajada limpia, espontánea, no tiene más sentido que el de liberar energía positiva y manifestar una alegría consciente y sin segundas intenciones. Es por ello que suelo decir que el humor es a la inteligencia lo que la humedad al agua. No se puede ser inteligente sin sentido del humor. Por tanto, no se puede disfrutar de la vida sin él. Seguro que todos conocemos a algunas personas con un nivel cultural sobresaliente, cuyo uso de la palabra y de sus artificios les convierte en afilados comentaristas, brillantes oradores e ironistas despiadados. No obstante, todo ése artificio no tiene aplicación sobre su propio mundo, ya que carecen del sentido del humor necesario para alegrar sus propias vidas. Y ahora, que dedico parte de mi tiempo a explorar los blogs de los que son más cultos que yo y saben expresar lo que les rodea con más belleza que uno mismo, soy más consciente que su poesía es triste, apagada, enferma y su prosa es ácida, deprimente y automarginante. De resultas, me parece a mí, que su vida debe ser triste y por tanto, la dedican a menospreciar y vilipendiar la de los demás...

Recuerdo claramente a mi abuelo decir que el mejor chistoso era el que sabía decir: "Que bonito día hace hoy" de tal manera que a los demás les hiciera gracia y fueran capaces de disfrutar del día más oscuro y lluvioso. Años más tarde, en una entrevista al gran Gila... perdón, esto merece unas mayúsculas: en una entrevista al GRAN GILA, el mayor humorista de todos los tiempos, mejor incluso que el gran Chaplin, decía algo muy parecido: "El secreto de hacer reír no es lo que cuentas, sino cómo lo cuentas, las pausas y la intención es lo que hace realmente gracia". Después, a lo largo de mi larga vida como espectador, he podido comprobarlo en más de una ocasión y he observado también que los grandes actores de nuestra época son aquellos capaces de hacerte reír. Porque si son capaces de provocar una emoción tan intensa cuando estás poco dispuesto y hacerte soltar una sonrisa, cuando se ponen a hacerte llorar o a meterte miedo, lo bordan. Como ejemplo baste citar a Alfredo Landa o a Robin Williams que después de hacernos reír durante años, se destaparon como actores de primera en papeles memorables. El de psicópata de éste último es el más logrado que yo he visto en toda mi vida.

Nada más. Os dejo disfrutando de 10 minutos de los chistes más escuchados del GRAN GILA, que no por saberlos de antemano hacen menos gracia. Y reíd... que la risa aumenta la inteligencia, os lo digo yo.


martes, 17 de julio de 2007

Felicidades Belén

Si soy capaz de dedicar un post a aquellas personas que admiro; a algunos famosos que me parecen estar un poco olvidados por no ser de rabiosa actualidad, cómo no voy a ser capaz de hacer lo mismo por una mujer que, sin conocerla, admiro igualmente por su inteligencia, su belleza y su forma de escribir. Supongo que habrás recibido hoy muchos regalos, pues somos muchos quieres cada día te leemos y admiramos. Esta es mi modestísima aportación. Un clásico de John Denver en la voz de Plácido Domingo:


You fill up my senses
Like a night in a forest
Like a mountain in springtime
Like a walk in the rain
Like a storm in the desert
Like a sleepy blue ocean
You fill up my senses
Come fill me again
Come let me love you
Let me give my life to you
Let me drown in your laughter
Let me die in your arms
Let lay down beside you
Let me always be with you
Come let me love you
Come love me again

Let me always be with you
Come let me love you
Come love me again

Tú llenas mis sentidos
como una noche en el bosque,
como las montañas en la primavera,
como un paseo en la lluvia,
como una tormenta en el desierto,
como un océano azul adormecido,
así llenas mis sentidos,
ven, lléname otra vez.
Ven y déjame amarte,
déjame darte mi vida,
deja que me ahogue en tu risa,
deja que muera en tus brazos,
deja que me tumbe junto a ti,
que siempre esté contigo,
ven y déjame amarte,
ven, ámame otra vez

Esta otra es por su letra, y por la admiración que siento por una de las grandes voces de la música hispana: me refiero a Pedro Vargas, por supuesto...




Y un recuerdo de la infancia, por si no te la han cantado hoy:



Y la última, que dados tus gustos musicales, seguro que te hace más ilusión. Besos, como dice la canción de
Freddie Mercury ... hasta el final...




viernes, 9 de marzo de 2007

Un blog que merece la pena ¡¡¡Por fin!!!

Sucede que tengo que desdecirme parcialmente de lo publicado anteriormente. Y lo hago por que voy a cometer el mismo delito del que he acusado a alguien con anterioridad: voy a plagiar algo que ya está en la red. Os cuento la historia y vereis si merece la pena o no:
Ahora que tengo un poco de tiempo libre, dedico mis mañanas casi ociosas a las tareas del hogar. Preparo la comida para que cuando mi mujercita llegue tenga la mesa puesta, los cacharros fregados, la casa limpia y los recados y compras hechas... y el tiempo que me sobra, procuro destinarlo a escribir, aunque no siempre me sale algo productivo. Hoy, concretamente, tenía un bloqueo mental importante producido por la falta de comprensión que tienen los bancos con respecto al dinero de los que dependemos de un sueldo escaso. Así que para tratar de inspirarme un poco buscaba un poco de música que me emocione. Como soy un sibarita en esto de la música, y estaba pensando en mi hija, a la que le encanta la ópera como a mí, buscaba un aria en concreto de La Flauta Mágica de Mozart. Total, que buscando buscando, he dado con un blog de una "chica" (lo pongo entre comillas porque ella presume de ser mayor, aunque por lo que escribe tiene un alma mucho más joven que la mía) llamada Paula que me ha dejado con la boca abierta... es extraordinario por su simplicidad, por su profundidad, por lo bien que lo mantiene, por el contenido tan original y por que cada viernes postea un trocito de Bel Canto para animar al personal que pase por su página. Tan impresionado me ha dejado que voy a plagiarle un video precioso que tiene colgado en su página... y ya veremos si no le copio algo más, que me tiene loco registrando todas sus entradas y bebiendo cada comentario.
El video en concreto me ha llamado la atención por la sencillez y belleza con que se planteó la idea: Cuenta la historia de un tal Juan Mann "que hace un par de años decidió sembrar Sydney de abrazos. Primero solo, después ayudado por su amiga Christiane Christoudou, y más tarde por una legión de seguidores, repartía abrazos gratis cada jueves en Pitt Street.
Cuenta la historia que las autoridades, alarmadas ante la rápida propagación de tan extraña epidemia, prohibieron la campaña. Ay." Así de sencillo y así de bien descrito lo postea Paula en su blog "Quimeria".

Hoy esta historia nos ha llamado mucho la atención por el spot publicitario de Ono, que por lo que acabo de descubrir, se ha limitado a copiar la idea... muy buena idea, por cierto... a mí también me gustaría tener valor para hacerlo.