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lunes, 7 de enero de 2008

YA CASI HE VUELTO

Tras el descanso vacacional, merecido tanto por mi esposa (a la que, por cierto, han despedido hace poco) como por mi mismo; hago intención de volver en breve a estos pagos, si la suerte y la economía me lo permiten. O sea, que me queda un poco para volver a torturar a los lectores de este blog asíduamente... aunque me temo que no será tan a menudo como lo hacía antes de este periodo de reposo, ya que mañana mismo comienzo de nuevo a trabajar (espero que en esta ocasión por una buena temporada, si la espalda me lo permite).

Para poder contaros todas las cosas nuevas que han ocurrido durante mi ausencia de estas líneas, tengo que hacer un poco de historia... bueno, más bien de prehistoria, al menos tecnológicamente hablando.

Mi primer ordenador, un Amtrad, llegó de la mano de mi tío Pepe, que al retirarlo del servicio activo, pensó que podría ser un buen principio para que su ahijada, mi hermana, se introdujera poco a poco en las nuevas tecnologías. Como casi siempre ocurre, aquella pequeña maravilla tecnológica causó furor en mi casa apenas los quince primeros días... nadie sabía cómo manejar aquel engendro excepto para cargar los dos juegos en cinta (sí, sí, en las cassettes antiguas) que habíamos heredado de aquel familiar con toda la buena intención del mundo. Así que una vez que los pequeños de la casa se hartaron de esperar a que los juegos se cargaran durante largos minutos, pude meter mano en aquel mundo desconocido para mí del lenguaje de programación basic... Por supuesto, me di el batacazo padre, pues no tenía a nadie que me enseñara y los recursos económicos para aprender aquel abracadabra no estaban a mi alcance.

Años después, alrededor del 1992 y después de haber estado trabajando como vendedor en algunas empresas del ramo de la informática, me decidí a comprar mi primer ordenador, aprovechando que la última empresa en la que había estado renovaba su parque tecnológico. Así que mi primer PC fue un pentium a 133 Mhz, que para la época ya estaba algo desfasado, pues comenzaba a carrera de los megaherzios entre Intel y AMD. No obstante, aprendí una máxima que sigo repitiendo casi a diario y que me enseñó un gurú de la informática en aquellos tiempos: Sostenía aquél amigo que aprender a manejar un ordenador era muy fácil, pues se trataba de máquinas tontas que sólo sabían decir sí o no, pero muy deprisa... y yo me consideraba lo suficientemente capacitado para engañarla, así que me embarque en un viaje de conocimiento del que aún no me he apeado.

Aquél primer ordenador dio todo lo que pudo de sí mismo en el pulso intelectual al que le sometí... y cascó, claro... en manos de un novato sin miedo a romper nada, un ordenador dura lo que puede, pero nuestros cráneos, diseñados por la naturaleza para conservar la integridad de nuestras neuronas, son más duros con diferencia.

Al poco tiempo, con unos pocos conocimientos adquiridos de lo que se podía hacer con aquellas máquinas maravillosas, y habiendo probado las mieles de la comunicación a través de Internet, decidí invertir en un buen ordenador que me permitiera seguir avanzando y aprendiendo nuevas técnicas. Mi primer ordenador nuevo, a estrenar, fue un K-6 de AMD que prometía mucho más rendimiento y fiabilidad que los microprocesadores de Intel. O al menos eso me contaron aquellos a los que pedí consejo en aquella época. Como mis conocimientos de las nuevas tecnologías se incrementaban exponencialmente, pagué mis frustraciones con aquél pobre bicho... Cuando el famoso Güindos 95 me mostraba sus impepinables pantallas azules poco antes de pararse en seco, yo amenazaba e insultaba al "chino" que vivía dentro de mi ordenador con soltarle un martillazo a desgarrapellejo para que espabilara... hasta que en un acceso de ira y mala leche, un buen día, le solté una patada que dobló completamente la carcasa de mi torre, fracturando y dividiendo por la mitad la placa base sobre la que se sustentaba todo el tinglado...

Curiosamente, aquél patadón tuvo efectos colaterales completamente inesperados y poco comunes: nunca más, repito, nunca más, se volvió a colgar. No sé si por miedo a otra agresión o porque alguna de las conexiones internas de aquellos circuitos, que estaban burlándose de mí, falleció en el impacto. Tuve aquel ordenador escacharrado en funcionamiento cerca de tres años sin una sola avería nueva. Hasta que a finales de los noventa, decidí cambiarlo de nuevo.

Esta vez, con algo más de conocimiento propio, elegí uno a uno los componentes de mi nueva maravilla: un K-7 con placa Gigabyte GA-7DXR recién salida al mercado (tanto que tuve que pedirla por Internet a la fábrica, ya que aún no había llegado a España) con soporte para 8 discos duros de 8 gigas... La rehostia para aquella época... teniendo en cuenta que lo normal eran discos de 4 gigas o así; el pepino que me compre a cachos era lo más de lo más en aquellos tiempos.

Y ése ha sido mi compañero hasta la semana pasada. Después de ayudarme a migrar de güindos a linux, de conocer como nadie mis secretos, mis escritos, mis ligues cibernéticos, mis amistades hechas a través de la red y de convivir con algunos portátiles muchos más avanzados que él mismo; después de verse relegado a morir poco a poco en el abandono de la casa de mis padres cuando decidí casarme; después de verse resucitado y funcionando a pleno rendimiento gracias al software libre. Después de todas ésas vicisitudes; el otro día, antes de volver a conectarme tras las vacaciones, decidí hacerle una limpieza general y adecentarlo un poquito, que tenía los ventiladores con más mierda que el rabo de una vaca. Desmonté todos sus componentes. Limpié con esmero los disipadores, descarté los ventiladores viejos y los sustituí por otros nuevos. Compré nuevas pastillas de memoria (a precio de oro, por cierto, que las memorias viejas están muchísimo más caras que las nuevas y son más difíciles de encontrar que el preciado metal). Y cuando lo estaba montando de nuevo, el fatídico crack de un condensador de la fuente de alimentación me hizo sospechar que le había dado un infarto al procesador.

Efectivamente, cuando terminé de montarlo, aquello no arrancaba ni a tiros. Lo llevé a reparar y me dijeron que la placa base estaba quemada...

Os juro que se me partió el corazón. Es como si me hubiera muerto el perro... Sentí una rabia comparable a la defunción de alguien querido. Después de todo, he compartido con ésa máquina, o a través de ella, tantas cosas durante tantos años... que me hubiera gustado jubilarla como se merecía, en funcionamiento, renovada y retirada del servicio en plenitud de facultades; y no así... fallecida en acto de servicio por culpa de mi propia ineptitud.

El caso es que estoy de ocupa en el portátil viejo (que por cierto, estaba también "kaput" y he tenido que resucitar) hasta mañana, por lo menos, en que me acercaré a una tienda a desembolsar 250 euracos para montarme un nuevo ordenador que ocupe el lugar del caído en acto de servicio.

Espero que el nuevo no me de muchos problemas y pueda aguantar el servicio intensivo al que estaba sometido su antecesor...


lunes, 22 de octubre de 2007

Sin conocimiento

Un servidor, como casi todos vosotros, tiene la costumbre diaria de revisar el correo y contestar a quienes se molestan en acordarse de uno de vez en cuando. ¿He dicho diaria? Pues he mentido... Los fines de semana mi mujer y mi hija no me dejan acercarme a menos de tres metros del ordenador, por si me dedico a estudiar algo, a escribir o simplemente a curiosear y me olvido de ellas. Cosa que, por desgracia, suele ocurrir bastante a menudo. Y es que uno es, como ya he dicho en más de una ocasión, monotarea del todo... como Windows, pero sin tanto colorido bonito, vamos...

El caso es que, si no diariamente, al menos regularmente suelo leer la multitud de correos que me llegan a mi bandeja de entrada desde los ordenadores de las muchísimas personas que he conocido por la red. Os puedo asegurar que, sin llegar a la exageración de mi esposa, que se apunta a un bombardeo y así la luce luego el pelo, diariamente suelo recibir como mínimo quince mensajes en cada una de las dos cuentas que mantengo abiertas; tengo otra de Yahoo que sólo utilizo para el correo basura, es decir, para suscribirme a los sitios esos en los que tienes que dar tu dirección y en la que luego te mandan kilos y kilos de correo no deseado. Pero de esa ni me preocupo... hasta que la llenen...

De modo que, por un lado o por el otro, indefectiblemente acabas enterándote de mogollón de historias que circulan por la red. Unas son pura información; y no me refiero a estar suscrito a news, que sería como escuchar el telediario en la televisión, con sus noticias todas filtraditas y lista para su digestión; sino a INFORMACIÓN de la buena, de la que se va dispersando entre los internautas y llega bastante pelada a tu bandeja de entrada, con los hechos crudos listos para que tú te informes mejor o te crees tu propia opinión. Esas son las buenas noticias y la mejor información. Pero como digo, lo bueno es ampliar dicha información si te interesa, y no darla por buena en cuanto llega.

Entre toda esa información, llegan muchas presentaciones de esas de "amigomiocuantotequiero" o de "voyadarteunconsejoquecambiarátuvida", algunos chistes muy buenos y en ocasiones algún hoax que se repite cada poco tiempo. Y no creáis, que hay algunos que es necesario investigarlos a fondo... ejemplo:

Mi amiga Cibeles, reciente bloguera, me envió una presentación de PowerPoint (a ver cuando nos pasamos al formato abierto...) en la que me encuentro el siguiente despropósito:

LA AMAZONIA SEGÚN UN TEXTO ESCOLAR... DE LOS EEUU...

Los libros de geografía de USA están mostrando el mapa del Brasil amputado, sin el Amazonas y el Pantanal. Están enseñando en las escuelas, que estas áreas son internacionales..., en otras palabras, ellos están preparando a la opinión pública norteamericana, para dentro de algunos años poder apoderarse de este territorio brasileño y de los países limítrofes. Este es el texto de geografía de 6to. grado en EE.UU. donde se señala que ellos tomarán el control del Amazonas para salvaguardar el agua y el oxigeno del planeta.
Si alguien tiene duda que en los Estados Unidos existen mapas del Brasil sin el Amazonas, vean la página del libro anexo, donde la Amazonia está marcada como bajo la responsabilidad de los Estados Unidos y de las Naciones Unidas.



En el libro se menciona que esta está localizada en... América del Sur, una de las regiones más pobres del mundo (¿?), es parte de ocho países diferentes y extraños, irresponsables, crueles y autoritarios (¡¿?!)..., pueblos crueles, de tráfico de drogas y además, son pueblos incultos e ignorantes (¡¡!!)..., pudiendo causar la muerte de todo el mundo dentro de pocos años...

Solo hay que observar la página 76 del "didáctico" libro norteamericano "Introducción a la Geografía", del autor David Norman, utilizado en la Junior High School (equivalente al 6° grado de la primaria).

Esto explica la "Operación Colombia”: tropas norteamericanas (¡80 mil hombres! en Surinam - Guayana); la apropiación de la base de la Fuerza Aérea Brasilera; lanzamientos de cohetes de Alcántara; la intención de los Estados Unidos de colocar una oficina de la CIA en la triple frontera (Foz do Iguazú) y la implementación de DOS bases militares en la Argentina, una en la Patagonia y otra próxima a Buenos Aires.

El texto que acompaña al mapa mutilado dice:

“Desde mediados de los 80, la más importante floresta del mundo pasó a ser responsabilidad de EE.UU. y de las Naciones Unidas.

Es llamada Prinfa (Primera Reserva Internacional de la Floresta Amazónica), y su fundación fue dada por el hecho de que la Amazonia está en América del Sur, una de las regiones más pobres del mundo y cercada por países irresponsables, crueles y autoritarios.

Fue parte de ocho países diferentes y extraños, los cuales son en su mayoría, reinos de la violencia, tráfico de drogas, ignorancia y de pueblos sin inteligencia y primitivos.

La creación de Prinfa fue apoyada por todas las naciones del G-23 y fue realmente una misión especial para nuestro país (EUA) y un regalo para todo el mundo, visto que la posesión de estas tierras tan valiosas en manos de pueblos y países tan primitivos condenarían los pulmones del mundo con la desaparición y la total destrucción en pocos años”.

LEYENDA BAJO EL MAPA:"Podemos ver la localización de la reserva Internacional. Forma parte de 8 países de América del Sur: Brasil, Bolivia, Perú, Colombia, Venezuela, Guyana, Surinam y Guyana Francesa. Algunos de los más pobres y miserables países del mundo."
Vamos a pasar este e-mail al mayor número de personas que conozcamos, para que se enteren de que a pesar de que no nos informan, nosotros sabemos de sus planes...

Vale. Y hasta aquí el correo de marras. Como es natural, la primera reacción es indignarse por lo pérfidos y manipuladores que son mis amigos los americanos... bueno, ésa es la reacción normal. A mí me dió por leer de nuevo el mensaje poco a poco porque había algo que no me cuadraba... ¡¡¡¿¿ochenta mil soldados americanos en Surinam??!!! Joer... contarán con los futbolistas que juegan en Europa ¿no? ¿Lo sabrá Clarence Seedorf? Porque si no, a ver cómo los meten dentro... Porque, haciendo cuentas, si la población de Surinam es de 400.000 personas, más o menos de las cuales el 77 % viven el las ciudades nos quedan menos de 110.000 personas entre las que camuflar a nada menos que 80.000 soldados, que van todos juntitos y encima vestidos igual... para mí que esto no cuadra ni de coña... Pero por si acaso, vamos a investigar:

Primera intentona: 11536 páginas que se hacen eco de la noticia en castellano... joder, a ver si va a ser verdad y estoy yo choteándome de los crédulos... ¡Coño! Pero si hasta sale en la página de Greenpeace !!! ¿A que al final va a ser verdad?. Bueno, tranquilidad... unas inspiraciones tranquilizadoras, Félix, que ya sabes que estos se creen cualquier cosa que les venga bien para vender algo... vamos a rebuscar algo más... A ver que opina el gobierno brasileño de esto: ¡Ah! Aquí está... vamos a ver:

"Desde 2000 circulam pela internet mensagens equivocadas, que se referem a livro de geografia supostamente adotado em escolas de ensino médio norte-americanas, que afirmaria ser a Amazônia área sujeita a controle internacional. Página copiada desse livro, de autoria de um certo David Norman, explicaria o processo por meio do qual a soberania sobre a região teria sido tirada de governos sul-americanos, dentre os quais o do Brasil.

Trata-se de uma falsificação. Não há no catálogo da Biblioteca do Congresso dos EUA (www.loc.gov) – a maior base de dados de livros conhecida – qualquer referência a texto de introdução à geografia escrito por David Norman. Tampouco será encontrado esse livro à venda nas principais livrarias on-line. Uma pesquisa em mecanismos de busca na internet não encontrará menções (a não ser em páginas dedicadas a falsificações que circulam pela internet) nem ao livro nem a FINRAF – nome que o suposto volume atribuiria à região amazônica. Além disso, o texto, em inglês, contém erros gramaticais improváveis em texto didático.

Desde seu aparecimento, essa fraude vem sendo reiteradamente contestada pela Embaixada em Washington e pela Assessoria de Comunicação Social do Itamaraty. Recebeu menções em página dedicada a lendas urbanas e a mensagens falsas que circulam pela internet (www.quatrocantos.com/lendas/54_amazonia_finraf.htm), em jornais brasileiros (www.estadao.com.br/agestado/nacional/2000/out/06/258.htm) e dos EUA (http://www.nytimes.com/2002/06/23/weekinreview/23ROHT.html?ex=1025828724&ei).

ProvaveImente, a fonte inicial do material utilizado nas mensagens foi notícia veiculada em 2000 no website (www.brasil.iwarp.com/curtas.htm), subsequentemente retirada de circulação. Em seu lugar, foi publicada uma "Retratação" (http://brasil.iwarp.com/retrata.htm).

Solicita-se a quem venha a receber mensagens que contenham informações semelhantes, sobre a soberania da Amazônia, não passá-las adiante. Caso já o tenham feito, roga-se enviar nova mensagem aos destinatários, com o esclarecimento do equívoco.

O mi portugués está muy oxidado o aquí dice que es todo mentira... voy a comprobarlo. Pues es verdad. En Amazón no existe ningún libro del tal David Norman. Hay un Norman David, que es un hispanista inglés que estudió los autos sacramentales de la época de Calderón de la Barca y un ilustrador, David Norman que es el que hace los storyboards de los anuncios de "Por que tú lo vales". O sea, que por lo menos, el autor del libro no existe. Vamos a ver con el libro de marras... bueno, yo no tengo acceso a la librería del Congreso de los EEUU pero... ná... que tampoco aparece nada sobre el libro... ¡Espera! Sí... sí que hay algo... (...)... falsa alarma, se trata de una página que destripa el bulo punto por punto. Si ya lo decía yo...

Y es que os alarmáis sin conocimiento... ;-)

miércoles, 3 de octubre de 2007

El Juezticiero sin máscara

Hoy me ha llegado al correo un vídeo que me ha dejado impresionado. No por su "verbo demoledor", como anuncian los distintos enlaces que he encontrado en la red sobre la conferencia en cuestión; sino por las verdades como puños que suelta éste señor por la boca y que se parecen tanto a lo que opino sobre la educación de los hijos... joer, si parece que se lo he dictado yo... (sí, ya sé que esto suena muy soberbio y pretencioso, pero es lo que me ha dicho mi mujer cuando lo ha visto). Y es que yo suelo hablar así... como dictando sentencia.

Hablo de una conferencia que dio el pasado mes de Septiembre ante una junta educativa en Madrid el Juez Decano del Tribunal de Menores de Granada Don Emilio Calatayud Pérez (Lástima que se haya derogado lo de excelentísimo señor, que este hombre de verdad se lo merece). Don Emilio Calatayud es uno de esos jueces estrella que últimamente están haciéndose famosos por sus apariciones en televisión. Aunque para ser justos en este caso, deberíamos decir que este señor ya era muy famoso bastante antes de aparecer en la caja tonta, antes de que le hicieran un programa para él solito en Linea 900, y mucho antes de que los jueces comenzaran a hacerse famosos. Porque, como si de una reencarnación del famoso Salomón se tratara; este juez, temido por muchos y admirado por todos, ya era una celebridad por sus sentencias hace más de diez años. No es cuestión de poner ejemplos aquí, que si os dais una vuelta por San Google veréis más de 252.000 entradas referentes a este caballero, pero algunas de sus condenas han traído cola: Ayudar a la policía por robar un coche, hacer de payaso en un hospital por agresión, condenas a estudiar y sacarse un título, etc, son algunas de las decisiones polémicas, pero casi siempre acertadas que ha dictado este señor en su juzgado. Y es que, al parecer, es de los pocos jueces en España, que aparte de aplicar la ley, aplica también el sentido común en sus decisiones.

Pero no os hago esperar más, que los vídeos que he subido son bastante largos y se explican por sí solos. Pasen y vean: admiren a éste prócer de la Justicia con mayúsculas que además es coautor del Diccionario básico jurídico. No tiene desperdicio, aunque sea largo:





Si queréis verlo todo junto, os dejo un enlace en que están los dos vídeos unidos.




jueves, 27 de septiembre de 2007

Radical y extremista

Hace ya algunos años años, un científico americano (del norte, por supuesto), que de allí vienen los buenos científicos; descubrió un gen en las margaritas que podría modificar, estableciendo una serie de ventajas en el cultivo de esta planta.

Otro gran científico de la misma nacionalidad logró cultivar unas margaritas de gran belleza con una serie de características, que además la hacían muy especial: entre ellas destaca el color, en vez de ser blancas por fuera y amarillas por dentro eran de color azul en los pétalos y verdes en los estambres. Además del color era destacable la circunstancia de que se podían plantar hasta en un cartucho de bolígrafo vacío, ya que no necesitaban mucha tierra y el cultivo hidropónico había avanzado mucho en los últimos años. Y por si fuera poco estas ventajas, descubrió además que esta nueva variedad de color azul no se reproducía por sí misma, sino que había que cultivarla específicamente, con lo cual daba solución a la multitud de problemas que se habían suscitado sobre la libre proliferación de margaritas en nuestros campos y parques.

Sí, porque esa circunstancia o característica de las margaritas salvajes se había convertido hace ya algunos años en un problema bastante grave. Tu plantabas un prado de césped en cualquier sitio y antes de que te dieras cuenta, las margaritas salvajes se habían apropiado del sitio, afeándole con sus chillones amarillos y blancos, disimulando en vez de adornar el verde propio de la hierba. Y si además lo que deseabas era adornar tu jardín, lo lógico es que cada uno eligiera el color con que deseaba hacerlo. Las margaritas salvajes no tenían derecho a salpicar lo que con tanto trabajo te había costado plantar. Así que en poco tiempo, las margaritas de color azul se pusieron de moda, obteniendo una gran acogida entre el público en general y entre los amantes de las margaritas en particular.

Pero por si fueran pocas las ventajas de la nueva raza de margaritas, de repente, una serie de desaprensivos poco amantes de las plantas (que de todo tiene que haber en este mundo) comenzaron a hacer de las suyas tanto en los jardines públicos como en los privados. Estos vándalos se dedicaban a pisotear las margaritas salvajes, con lo que los jardines cada vez tenían peor aspecto, con todas aquellas margaritas aplastadas y medio muertas. Lo malo es que les debía de resultar simpático eso de hacer el bestia, porque más pronto que tarde comenzaron a no hacer distinción entre las margaritas salvajes y las cultivadas. Así que por mucho que te esforzaras, al final no compensaba tener un jardín como Dios manda. Si no eran las margaritas salvajes la que lo invadían, los gamberros estos que les importaba un huevo la naturaleza, te lo pisoteaban por menos de nada.

Yo puedo presumir que fui uno de los primeros en darse cuenta que el futuro del cultivo de margaritas estaba en la nueva variedad, lo que llevo a gala y publicito siempre que puedo. Además, junto con una serie de amigos también amantes de las margaritas, nos dimos cuenta que podíamos tener en casa el jardín que soñábamos, ya que las margaritas azules sólo se reproducían al ritmo que nosotros mismos marcábamos, obteniendo multitud de mejorías en el cultivo de las mismas dentro de espacios cerrados, como pisos, terrazas, despensas, etc. De ahí a formar nuestro propio grupo de defensa de las margaritas medió poco tiempo. Se puso de moda crear grupos en defensa de las margaritas, así que nosotros formamos el nuestro, con nuestro propio ideario y, como no, un foro en Internet, que es lo que hace la gente moderna.

No faltaron voces discordantes que nos tachaban de nazis, racistas y radicales, pero eso poco nos importó. Ante las pruebas científicas que nos avalaban, nos limitamos a ignorar que la evolución había preparado a las margaritas para reproducirse rápidamente, aprovechando ésa ventaja para superar los problemas y crisis en el perfeccionamiento de su adaptación a un medio hostil. Ignoramos también que el excesivo cultivo de margaritas azules lo que realmente producía era un empobrecimiento de la variación genética de toda la especie. Lo realmente importante es que podíamos controlar su cultivo y adaptarlo a nuestro modo de vida. Al fin y al cabo, lo que los nazis hicieron con los judíos fue mejorar la raza eliminando a los ejemplares más débiles ¿no?.

A lo largo de los años, los postulados de nuestro grupo se fueron haciendo cada vez más firmes, llegando a convertirse casi en un credo de vida. Incluso establecimos una serie de protocolos que nos permitían hacer salidas al campo y recoger margaritas salvajes (pobres ellas viviendo en las peores condiciones de vida posibles), transformarlas en margaritas azules y cultivarlas en casa. El siguiente paso fue crear una brigada de rescate para recoger las margaritas que los barrabases (aquellos desalmados pisoteadores) habían arrasado y recuperarlas con todo nuestro amor. Eso sí... limitando su libre crecimiento y transformándolas en un par de generaciones en margaritas azules, claro... si no, ¿para que nos íbamos a molestar en hacer el trabajo...?

Todas estas buenas acciones nos proporcionó una fama de almas caritativas y tolerantes que se correspondía perfectamente con lo que la opinión pública pensaba de nosotros. A las voces discordantes que fueron surgiendo dentro del grupo con los años, nos limitamos a ignorarlas, vituperarlas, acosarlas y finalmente expulsarlas de nuestro paraíso. Al fin y al cabo, la razón era nuestra, de nuestra propiedad, así que no estábamos obligados a tolerar desviaciones en las líneas generales de acción. Yo sé perfectamente lo que quieren las margaritas, que para eso llevo tantos años rescatándolas. Y quien no esté de acuerdo conmigo está muy equivocado y punto.

Por ejemplo, y para no ir más lejos en el tiempo: Hoy mismo, ha entrado en el foro una chica para ofrecer unas preciosas margaritas blancas y amarillas a quienes deseasen tener ésa variedad en casa... Jajajajajajajjaja... lo que nos hemos podido reír a su costa... la pobre pensaba que podía colocarnos sus margaritas sobrantes. En menos de dos minutos, algunos de los más radicales miembros de mi grupo estaban acosándola para que cercenara la posibilidad de reproducirse de sus margaritas salvajes. Yo, en mi papel de moderador del foro, la he sugerido que se aprenda el ideario del grupo antes de ofrecer material genético corrupto en un lugar en el que sólo se admiten margaritas como las suyas si tienen graves taras, si han sido pisoteadas o si vienen enfermas, pues así nuestra conciencia nos permite castrarlas sin problemas. Como se ve que la chica tenía algo de carácter (estas son las peores, que no quieren entrar en razón) ha tratado de justificar la crianza de esas aberraciones de la naturaleza en su amor por la especie, y ha intentado razonar con nosotros con argumentos de tolerancia y libertad de elección... la ingenua... Si lo que importa no es eso. Lo que importa es que nosotros estamos en lo cierto, y nadie más. Las demás consideraciones no tienen cabida en nuestro grupo.

Por supuesto, ante la avalancha de opiniones en su contra, no la ha quedado más remedio que rendirse a la evidencia, y ha salido por patas del foro. Lo a gusto que me he quedado con la sentencia irónica que he escrito al final de su post... Somos grandes, somos muchos y somos perfectos ¿Que nos importa a nosotros las opiniones de los demás?

¿Ridículo?... Quizás... ahora volved a leer el texto, y cambiar la palabra margarita por gato... la realidad siempre supera a la ficción.



Por supuesto, sigo diciendo que las generalizaciones no son buenas, que no todo el mundo es tan malo como parece, y que en todo grupo siempre hay gente buena, que merece la pena conocer, y otros a los que hay que dar de comer aparte.

lunes, 24 de septiembre de 2007

En marcha de nuevo

Yastoyaquíiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii... Todo solucionado... de momento. En realidad me quedan algunos flecos que perfilar, como montar la red, configurar la cámara, la impresora, etc... pero en general ya puedo volver a funcionar como si tal cosa, eso sí, sin regalar el dinero a ningún millonario y sin depender de las grandes compañías para que mi ordenador furule a la perfección... o casi... en cualquier caso, mejor que con el Güindos.

El caso es que ya puedo ver y colocar en mi blog animaciones en flash, que era lo importante y lo que me tenía desquiciado. Por cierto, desde aquí agradecer a los amigos del foro de Ubuntu. es por su inestimable ayuda y las pistas que me han dado para solucionar el tema.

Hoy, por cuestiones de tiempo, el post será cortito, pero espero que muy divertido. He descubierto una serie en flash (desde el foro citado la recomendaban para comprobar el funcionamiento de esta herramienta) que me ha echo reír a más no poder. Supongo que muchos de vosotros ya la conocéis, pero yo que no suelo trastear demasiado en estos temas, me he llevado una grata sorpresa al verla. Os dejo el enlace para ver todos los episodios publicados y esta pequeña muestra titulada "Por que yo lo valgo".

Es que estoy más satisfecho conmigo mismo... jejejejeje...

jueves, 20 de septiembre de 2007

De obras (O qué difisir eh er mundo de la infosmática)

Perdonadme de nuevo. De verdad que lo siento, pero no puedo haceros el caso que me gustaría a todos vosotros. Estoy de obras en el ordenador. Tengo un problema de configuración que me tiene sorbido el seso (y el sexo, que dice mi mujer que no la hago ni puñetero caso) y como soy así de cabezota, no pienso darme por vencido hasta que lo solucione de una vez por todas. Yo soy así... y encima monotarea, así que hasta que no gane, bien por cabezonería, bien por pura chiripa a esta máquina tonta, mi cerebro no tiene otro objetivo en la vida. Voy a contaros el problema, a ver si algún alma caritativa con mayores conocimientos de informática que un servidor conoce la solución y me puede echar una mano:
Desde hace años vengo usando como navegador predeterminado el Mozilla Firefox. Es muchísimo mejor que el Internet Explorer en cuanto a rapidez, seguridad, etc, etc... y además no es tan vulnerable a las malditas ventanitas que se abren sin permiso cuando navegas por ahí (popups). Como bien sabéis alguno de vosotros, que me ha seguido asiduamente, hace unos meses migré a Ubuntu, una distribución de Linux que trabaja totalmente en castellano (lo que es muy recomendable para aquellos que como yo no chanelan para nada el sarraceno ése que nos han vendido los americanos). Y me va genial... es la mejor decisión que había tomado en años de moverme por este mundillo. Bueno, el caso es que hasta hace un par de semanas, me he estado conectando a la red desde mi portátil, que tiene instalados Windows XP y Ubuntu, desde la partición de la distro de Linux, y como digo, ningún problema.

Como en casa somos dos a conectarnos, me pareció buena idea recuperar un antiguo PC que guardaba en casa de mis padres. Así podría montar una red en casa y ambos podríamos atender nuestros asuntos sin tener que esperar turno para el uso del ordenador. El PC "antiguo" tiene ya más de 5 años, pero como cuando lo construí (sí, me empeñé y con ayuda de un amigo que sabe mucho de esto lo construí por piezas), compré los componentes más avanzados que iban saliendo al mercado, la verdad es que no está demasiado desactualizado. Y como con Linux a cualquier ordenador antiguo le puedes sacar mejor rendimiento que a una supermoderna máquina con el famoso Vista, pensé en instalar sólo Ubuntu en el PC y dejar el portátil a mi esposa, que suele conectarse mientras tiene delante el ruido de fondo de la televisión. Así yo puedo encerrarme en el despacho tranquilamente a pensar, estudiar y escribir (y ver porno, por supuesto).

El caso es que una serie de desafortunados incidentes impidieron que la instalación fuera por sus cauces normales. Primero no podía recuperar los datos guardados en el ordenador antiguo. Me costó Dios y ayuda salvar antiguos escritos y fotografías que guardaba en el disco duro. Cuando por fin recuperé mis novelas de juventud y los recuerdos de una época más salvaje, no conseguía instalar el sistema operativo que quería... pero tampoco Windows... así que llevé el ordenador a un experto que me confirmó la avería: el disco duro maestro estaba petado y una pastilla de memoria no funcionaba. Bien -pensé-, al menos no es que yo sea un total inútil ni que mis discos (recopilados con no poco esfuerzo) ni los que me habían prestado otras personas estuvieran defectuosos.

Al mismo tiempo, y coincidiendo con una semanita de vacaciones que se tomó mi compañera, la tarjeta de vídeo del portátil dijo basta tras el intenso trabajo al que le sometía mi mujer (aprovechó las vacaciones para recopilar y hacer un fotolibro de nuestra hija). De modo que, por unas cosas y otras, estábamos incomunicados con la red. Perfecto...

"Nada, esto lo arreglo yo en un periquete -dije para mí mismo y en voz alta para tranquilizar a mi media naranja-. Ahora mismo instalo Ubuntu en el PC y rulamos en un par de días, en cuanto lo configure adecuadamente".

Vale, me pongo... y todo sale como el culo. La instalación fue sin problemas, pero al instalar los plugins del navegador y conectarme para visitar los blogs que suelo frecuentar el firefox se ralentiza de tal manera que hace casi imposible visualizar ninguna página. "Joer... Y esto que será" -me preguntaba una y otra vez-. Intento optimizar la conexión a internet... nada... eso no es. Vale es evidente que se trata de un problema del mozilla firefox. Reinstalarlo, ésa es la solución. Ahora sí... ya va a una velocidad normal. Pero no puedo ver los vídeos de mi propio blog. Vuelvo a instalar el Adobe Flash Player. Otra vez.. será hijo puta el plugin este... que me tiene mareado y me deja la navegación como un bote sin remos... ¿Y ahora cómo lo desinstalo? Nada... a buscar en San Google... Total, que por fin a las 5 de la mañana aprendo a desinstalar el dichoso complemento. Bueno, digo aprendo porque después de buscar y buscar en Google, como no encontraba una solución, acudí a un programita que tiene Ubuntu y de casualidad me encontré el plugin allí, así que de un plumazo lo mando al garete. Pero la conexión sigue lenta, muy lenta. Mañana continúo que me caigo de sueño.

Al día siguiente mi media naranja me dice que no le gusta la interface del Ubuntu (es marrón y bastante sosa con el escritorio gnome, pero muy sencilla de manejar y muy eficaz), que si no tengo otro sistema operativo menos feo... yalaamoscagau...

Vale, tengo la solución. Voy a instalarla Guadalinex. Acabo de recibir la versión 4, basada en Ubuntu, también en español, y como dice mi amigo el linuxero, hecha "patontos". Tiene una bonita interface azul que recuerda mucho a Windows. Pero esta vez voy a asegurarme que es el puto plugin el que me está haciendo la puñeta. Queda instalada la distribución tal cual llega en el CD que envía la Junta de Andalucía (Guadalinex es el SO que está usando esa comunidad autónoma en todas sus oficinas; es muy sencillo de manejar y forma parte de un proyecto de desarrollo tecnológico apoyado por el gobierno de esa comunidad), con las actualizaciones pertinentes, claro. Entre las actualizaciones de firefox no está el plugin de Adobe porque es un software propietario y el proyecto Guadalinex fomenta el desarrollo del software libre y gratuito.

Me conecto a internet. Todo genial, aunque no puedo ver los vídeos. Primero, antes de molestarme en encontrar una solución, le dejo a mi mujer que consulte su correo.

-"Este sí me gusta, y es igualito que el windows ¿No?" -pregunta mi esposa-
-"Pues... en manejo sí, cariño, igual que Ubuntu... si son todos muy fáciles de manejar" -respondo haciéndome el sabihondo- "Aunque de funcionamiento son completamente distintos, el uso que se hace de él para consultar internet es el mismo en todos".

Tras conseguir que se le pase el miedo a manejar el nuevo sistema operativo, me pongo de nuevo a intentar averiguar el motivo de mis desdichas internáuticas. Vuelvo a instalar el plugin de Adobe. Y otra vez la misma faena... esta vez va tan lento que el propio sistema operativo me ofrece cerrar el navegador, porque se cuelga. Otra vez a bucear en Google a ver si encuentro la solución. Y nada..

Y en esto sigo... después de desahogarme un poco escribiendo, vuelvo a ver si consigo hacer funcionar el navegador como Dios manda.

Si alguien tiene alguna idea de como solucionar el problema, agradezco cualquier tipo de ayuda.

Datos técnicos para posibles gurúes informáticos:

CPU: AMD Athlon 1200 Mhz 512 MB
Placa base: Gigabyte GA-7DXR
Tarjeta vídeo: nVIDIA GeForce2 MX 100/200 de 32MB
Tarjeta red: 3Com Etherlink 10/100 PCI
Sistema operativo: Guadalinex V4 con escritorio Gnome 2.16.1 distribuido por Ubuntu.
Navegador: Mozilla firefox 2.0.0.3 (Ubuntu-edgy) Mozilla/5.0 (x11; U; Linux i686; es-ES rv:1.8.1.3) Gecko/20060601

SOCORROOOOOOOOOO!!!!

miércoles, 25 de julio de 2007

El novio que todas esperan

Ayer, entre las muchas visitas que hago en la blogosfera, di con la página de una chica que aplicaba su fino sentido del humor al problema de encontrar pareja, DémoNan, que así se llama, arrancó una sonrisa a mi aburrimiento. Y hoy he decidido compensarla por el regalo, devolviéndola una foto del novio perfecto. Así deberíamos los hombres entrar en casa:



La música está a cargo del grandísimo Tom Jones. No es la canción original, pero a mí me gusta más con su voz:

miércoles, 18 de julio de 2007

Fantasías

Hace unos días fuimos a comer a casa de una amiga muy íntima. Tanto que suelo comparar nuestra amistad con el amor que se tiene por una hermana; aunque me llevo mejor con ella que con mi hermana, por cierto. Tenemos mucho pasado común y mucha confianza para hablar de cualquier cosa, puesto que juntos hemos compartido desamores, trabajo, sentimientos, sexo, confidencias, etc.
El caso es que, durante la comida, entre otros muchos temas, se tocó el de las fantasías. Y mi amiga hizo una declaración que realmente me sorprendió:

-"Yo es que ya he cumplido con casi todas mis fantasías... Y las que no haya cumplido pienso cumplirlas junto a A."

A. Es su actual pareja. Un chico majete y bastante más normal que los que suele elegir para compartir la parcela sentimental, muy deteriorada en los últimos tiempos, debido a las malas elecciones. Por fortuna, esta vez parece que ha acertado, a mi modo de ver.
En realidad, lo que más me sorprendió no fue la declaración de mi amiga. Entiendo que ahora mismo está muy enamorada de su chico y que, quizá, sólo quiso hacerle un halago. Pero escuchar, precisamente de sus labios, tamaña desfachatez me hizo un poquito de pupa. Ella, con la que tanto he compartido y con la que tantas veces he caminado por sendas poco transitadas, tanto juntos como por separado... La intención de limitar su futuro de esa manera me chocó, sobre todo por lo que implica de castración intelectual, no sólo sexual.

El caso es que la respondí, como suelo hacer cuando veo a las personas a las que aprecio equivocarse, quizá con demasiada efusividad, elocuencia o agresividad:

-"¿Como puedes decir eso con tanta tranquilidad M.? Las fantasías no se pueden atar con un nudo de compromiso, no se pueden sujetar por un sentimiento amoroso ni se pueden enjaular por un matrimonio o una relación".

Por desgracia, suelo expresarme también así, con esa contundencia; como sentando cátedra, cuando me enfado. Y eso, unido a mi apariencia agresiva, salvaje, lleva a aquellos que me rodean a suponerme indignado y al borde del uso de la violencia. No es en absoluto cierto, y M. que me conoce bien, lo sabe. Pero esto no impide que las discusiones se zanjen como por arte de magia. Imagino que piensan que si no obvian el motivo de mi explosión, me echaré a su chepa en forma de leopardo y los destrozaré con mis colmillos, mis brazos y mis palas de remar. (Ante la duda, echad un vistazo a la foto)

La discusión, por supuesto, no continuó. Una lástima, porque se me quedaron muchas cosas que decir en el tintero.

Amo a mi mujer (claro, si no no me hubiera casado con ella). Eso, que de por sí, se le supone al matrimonio como el valor al soldado en la cartilla del servicio militar; es, en mi caso, una declaración de principios. No dudo que en los demás no lo sea. Pero en mi caso concreto tiene un significado especial, puesto que a lo largo de mi vida sentimental he tenido ocasión de probar muchas frutas de distintos árboles, por decirlo de forma lírica.

Este sentimiento que nos une se ve blindado además por la decisión consciente y responsable de criar una hija en común, que está siendo una de las pocas alegrías que me ha dado esta vida.

(Vaya, ya me estoy poniendo melodramático... cambio de registro)

Ya he vuelto. Un paseo y un cigarrillo es lo mejor para no caer en la tentación de contaros lo azarosa que ha sido mi vida... jajjajajaja...

Decía que lo que siento por mi pareja no es óbice para tener fantasías con otras mujeres. Después de todo, las mujeres hacéis lo mismo continuamente, aunque no todas lo admitan. A mí no me pesa reconocerlo públicamente: Mi mayor fantasía sería tener una cuadra de sumisas dispuestas a explorar su sexualidad a mis órdenes. Bueno, eso entre otras muchas fantasías que mantengo, fomento, y entre algunas de las cuales me gustaría incluir a mi mujer.

Para mi fortuna, o quizá porque he sabido mantener una buena comunicación al respecto con ella, tengo la suerte de contar con el beneplácito de mi esposa que conoce como nadie mis perversiones, mis "deslices", mi tendencia a coquetear y las relaciones que entablo y/o mantengo con otras mujeres a través de la red. Es por eso que, cuando alguna de las nuevas amistades que realizo me pregunta sobre este tema, suelo decir que no me dedico a "engañar" a nadie, y mucho menos a mi mujer. Simplemente, me gusta dedicar parte de mi tiempo a fomentar mi imaginación, a desarrollar mis fantasías, a explorar todo aquello que me produzca placer. No por ello me considero infiel, ni mejor ni peor persona. Simplemente tengo claro lo que quiero y lucho por ello. Además, gracias a estas aventuras cibernéticas, mi vida sexual dentro de la pareja se ve beneficiada, y mi creatividad se enriquece, tanto en ése aspecto, como en el de la escritura, a la que dedico algunos de mis ratos libres.

Antes de que alguien ponga el grito en el cielo, he de aclarar que por este medio he hecho valiosas amistades, además de dar rienda suelta a la imaginación. Tengo amigos y amigas muy apreciados tanto por mí como por mi mujer, cuyos primeros contactos se realizaron a través de foros, chats, etc. Y con los cuales procuro mantener el contacto para seguir alimentando la amistad que nos une.

Y, por supuesto, tengo claros los límites de esas fantasías. Sé hasta dónde puedo llegar con mis relaciones electrónicas y qué es lo que no debo hacer para mantener a salvo mi familia y mi matrimonio. Claro que no todas las fronteras las he marcado yo, algunas me las han impuesto... Por tanto me queda la esperanza (o fantasía) que sean volantes y se puedan mover algún día...





martes, 17 de julio de 2007

Felicidades Belén

Si soy capaz de dedicar un post a aquellas personas que admiro; a algunos famosos que me parecen estar un poco olvidados por no ser de rabiosa actualidad, cómo no voy a ser capaz de hacer lo mismo por una mujer que, sin conocerla, admiro igualmente por su inteligencia, su belleza y su forma de escribir. Supongo que habrás recibido hoy muchos regalos, pues somos muchos quieres cada día te leemos y admiramos. Esta es mi modestísima aportación. Un clásico de John Denver en la voz de Plácido Domingo:


You fill up my senses
Like a night in a forest
Like a mountain in springtime
Like a walk in the rain
Like a storm in the desert
Like a sleepy blue ocean
You fill up my senses
Come fill me again
Come let me love you
Let me give my life to you
Let me drown in your laughter
Let me die in your arms
Let lay down beside you
Let me always be with you
Come let me love you
Come love me again

Let me always be with you
Come let me love you
Come love me again

Tú llenas mis sentidos
como una noche en el bosque,
como las montañas en la primavera,
como un paseo en la lluvia,
como una tormenta en el desierto,
como un océano azul adormecido,
así llenas mis sentidos,
ven, lléname otra vez.
Ven y déjame amarte,
déjame darte mi vida,
deja que me ahogue en tu risa,
deja que muera en tus brazos,
deja que me tumbe junto a ti,
que siempre esté contigo,
ven y déjame amarte,
ven, ámame otra vez

Esta otra es por su letra, y por la admiración que siento por una de las grandes voces de la música hispana: me refiero a Pedro Vargas, por supuesto...




Y un recuerdo de la infancia, por si no te la han cantado hoy:



Y la última, que dados tus gustos musicales, seguro que te hace más ilusión. Besos, como dice la canción de
Freddie Mercury ... hasta el final...




jueves, 15 de febrero de 2007

Imitaciones

Hace poco me llevé un pequeño disgusto. No por que no me lo esperara, o por que no me lo advirtieran; hace tiempo que me avisaron que esto de publicar en internet sin registrar lo que escribo no me reportaría ningún beneficio. Pero como no he pretendido nunca hacerme famoso, ni sacar mayor beneficio de lo que escribo que el que se produce al descargar el cerebro de ideas, nunca hice ni el menor caso. Hasta mi esposa me decía últimamente que debería exigir que quién reproduzca mis escritos hiciera mención al autor. Y yo en mis trece, que no, que no hace falta, que total para cuatro cosas que he publicado... y además ¿cómo se puede hacer mal uso de una pequeña pieza literaria cuyo único fin es informativo, cuya única pretensión es lúdica?. Vale, pues estaba equivocado... sí se puede. Y siempre hay algún espabilado que encuentra la manera de utilizar lo más inofensivo para hacer daño, adulterando su primigenia esencia. En fin, qué se le va a hacer... el mundo es así... o mejor, la gente es así.

De todas formas, como he dicho al principio, no me pilla de sorpresa. Son ya muchos años conectado a esta locura de internet: No pretendo dármelas de pionero de la red, pero en 15 años da tiempo a ver de casi todo. Desde las mejores personas, hasta los estúpidos más indignantes. He tenido ocasión de hacer muy buenos amigos, que aún conservo, y con los que mantengo el contacto (Un saludo, Jose, que sé que lo estáis pasando mal en estos momentos); Conocí a mi mujer a través de este medio, a pesar de vivir en la misma ciudad y haber frecuentado lugares casi comunes no nos conocíamos hasta que un buen día, Internet nos hizo tropezar el uno con el otro. Y a través de este medio, me he dado cuenta de la inmensa estupidez humana...

La culpa no es de nadie. La Red, como todas las COSAS no son buenas ni malas, sino que tal consideración ética depende del uso que se haga de ella. Del buen o del mal uso. Internet tiene una ventaja importante, en lo que a las relaciones humanas se refiere (aparte de la utilidad de poder encontrar casi cualquier información dentro de ella), se trata de la posibilidad REAL de comunicarte con alguien. Me refiero a hablar. Esa inquietante habilidad que ha desarrollado nuestra especie durante milenios y que algunos se están empeñando en hacer desaparecer en unos pocos años. Me da igual el modo en que se haga. Da lo mismo si nos impiden hablar en un bar, aumentando los decibelios de la música, o matando el lenguaje que hemos aprendido “x mdio d abrviaturas imposibls d dscifrar”, o no preocupándonos de la ortografía a la hora de escribir, o no dedicando el tiempo necesario a nuestros semejantes para escuchar lo que tengan que decirnos.

Hablar no sólo nos separa cualitativamente del resto de los animales, nos permite intercambiar experiencias y conocernos unos a otros. Por eso, Internet se ha convertido en uno de los principales medios de comunicación de hoy. Podemos HABLAR entre nosotros y llegar a conocernos muy bien antes siquiera de habernos visto el uno al otro, sin estorbos ni adornos innecesarios. A condición, claro, de ser sinceros con nosotros mismos, primero, y después, con nuestro interlocutor. Y ahí está el problema... amparados por el anonimato de estar en otro lugar físico, tras una pantalla de ordenador y su teclado, sin tener la posibilidad de acudir al lenguaje corporal para verificar lo que nos cuentan, han proliferado una serie de personajillos con problemas de madurez o de personalidad que pretenden esconderse de la realidad ¿engañando al prójimo?... más bien a sí mismos... digo yo, que para escapar de su triste realidad.

En 15 años me he encontrado chicas que dicen ser chicos, chicos que cambian su sexo para hacerse “amiga” de otras mujeres, putas que dicen ser sexólogas, terapeutas, psicólogas o psiquiatras. Albañiles que son ingenieros informáticos, diseñadores, abogados o economistas. Principiantes en informática que presumen de ser peligrosos hackers o administradores de red y farsantes varios como para llenar el circo de Pinocho. Y yo no soy un santo tampoco... todos nos hemos hecho pasar por algo no éramos, sobre todo al principio de comenzar en este mundillo. Como a mí me gusta mucho escribir, al principio, cuando me preguntaban que a qué me dedicaba, respondía que a escribir... lo cual no era mentira, pero tampoco totalmente cierto. Pero es que hoy se ha convertido en un auténtico desafío encontrar a alguien que te cuente la verdad tras la pantalla. Conozco a unas cuantas personas, amigas mías o de mi mujer, que, animadas por el éxito de nuestra relación y oyéndonos cantar las ventajas de conocerse antes de verse físicamente, han decidido buscar en el mundo cibernético su media naranja... y tienen suerte si encuentran un gajo de pomelo o de limón; por que sin suerte, hay que lidiar, en algunos casos, con auténticos psicópatas disfrazados de buenos chicos.

Menos mal que tarde o temprano se conoce al impostor, ya sea en persona, o por las contradicciones que deja entrever en sus conversaciones...

Y, por último, dentro de esta ralea de farsantes, se encuentran los plagiarios. Aquellos que, en busca de información, encuentran algo que les gusta y se apropian de ello con una tranquilidad beatífica. Sin preocuparse del daño que puedan ocasionar e, incluso, presumiendo de su autoría FRENTE AL PROPIO AUTOR, como ha sido mi caso... auténticamente de chiste...

De modo que, aunque tenía pensado incluir algunos de mis escritos en este blog más adelante, más que nada porque no son aptos para según que ojos, voy a hacerlo de inmediato. Y así, cada vez que alguien tenga a bien copiar algo de lo que escribo (lo cual me halaga, querrá decir que no es tan malo como yo pienso) se podrá comprobar la fecha y la autoría con mayor facilidad.